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Mostrando entradas de enero, 2017

POETÍLICOS

- ¿Cruces blancas en lo rosa? Si hay satisfacción, al desastre no le importa el sastre...
- Ya sabes, al final la muñeca diabólica siempre seguirá siendo muñeca... sastre y medidas férreas de lo que al "placer" se refiere.
- Prefiero la maldad de una mujer, incluso las bondades de una mujer con el mal... ¿De qué sirven los trajes cuando la piel es la medida?
-A veces vestiduras y pieles sufren de remiendos... hasta Satán sucumbe ante la costura de una mujer... de una muñeca también.
- ¡Satán jugando a las peponas! ¡Fascinante tentación!

Diálogos con Prozac

- Hay sabores, olores y amores que están mejor en el más perdurable de los olvidos.

- Que suelen ser los que nunca se olvidan.

- Para el mal jamás nos falla la memoria...

- Y para el bien hay quien no está preparado.

- El bien no perdura tanto como el daño...

- Quizá no has disfrutado del verdadero bien.

- En tal caso la desmemoria no sería un consuelo.

- Ni el recuerdo una maldición.
Lo he matado.
Con una escopeta de tapones de corcho.
Después me he follado a su enfermera, soy un monstruo, decía
mientras me la meneaba entre sus tetas 
y quedábamos otro día para ir al cine,

-Billy-


Despunta una especial humanidad que mata con restos de alcornoque y botellas de champán... ¡Por fin un cielo conocido y unos muertos aristócratas del placer! Pienso como tú: las enfermeras sólo sirven a la enfermedad.
Tengo una sonda en el estómago, una sonda en la polla y una caja de música en el recto... Necesito tus cuidados para cagar caramelos paliativos.
Al contemplar aquel tremendo tanga a través de la transparencia de su pantalón, comprendí que estaba solo en el mundo y hay soledades difíciles de soportar.
Era tan indigente que le gustaba meterle mano a las papeleras, y todas le agradecían el cumplido: "Quédate un poco más y rebusca en la basura, quédate en nuestro corazón sucio y rastrero para siempre, comparte con nosotras lo que otros desprecian". Creí oír a las musas hacer ruido entre bolsas y envases vacíos, pero eran las ratas empeñadas en darme la bienvenida para que me uniera al amor de los sin nombre. Un maldito entre malditos entró en aquel selecto club de caballeros, saludando a las Mnemósines, algo sueltas de intestinos pero igual de encantadoras y afables... La flor y nata de la corte con individuos poco recomendables, pomposos, altaneros y pedantes, tristes como corsarios sin mar.
Allí seremos amados por nuestros desafueros y nuestra fraudulencia, y la muerte nos guiará por un sendero de gloriosa imperfección. Eso se decía el mendicante mientras extendía la mano para solicitar alguna dádiva, arrancada más a contra voluntad que por el sentido intrínseco de la car…
Demasiadas negatividades para un poema perfecto, no? Si negando pequeños pasos puedes llegar al culmen de una obra, ¿qué pasaría si no los negaras? No podemos calificarnos sólo con la interpretación que hacemos de nosotros mismos.
Carbajal Abal


¿Qué el culmen de esa obra carecería de honestidad? Perdona mi presunción porque no es cierta... Tengo que felicitarte por unos comentarios tan sagaces ya que proponen y parten de interrogantes, y se recrean en la contradicción de lo expuesto...
Lo más complicado es ser absolutos poetas de la afirmación, como Whitman, permanecer en un extremo de lo aceptable, lo propio, lo bello, lo excelso, lo vital y consecuente. Es curioso que tu enunciado diga tanto. Tal vez, algunos, necesitemos desmentirnos para confirmarnos, y dejarse caer es una forma de mantenerse en equilibrio cerca del precipicio. ¿Por qué no participar de esa suposición sublime y a la vez terrible? ¿Qué pasaría si no negáramos nuestros pasos? ¿Habría alguna ola condescendiente, di…
Padre, ya has piropeado a todas las enfermeras y alguna se sentirá agraviada con tus reticencias. Otras reportarán con sarcasmo tu talento para la ingeniosa música del halago sin ingenio.
Padre, no eres muy perspicaz a la hora de levantar una admiración que no sirva de retranca o de llano reclamo, pero tu sonrisa es la recobrada felicidad de una Ítaca perdida.
Padre, estás tan amarillo como un submarino amarillo y, aun así, tienes ganas de la piel de cisne,  las ancas de rana y el pollo de hospital (la belleza que te introduce agujas y enemas es la más placentera).
Carezco de tu facilidad para adular y eso me hace quedar en buen lugar (quedar en buen lugar no es el mejor sitio en el que se puede estar). De cualquier forma, siempre tendría la excusa del poema y algunas veces me quedaría a solas con mis defraudados.
No sabes cuánto he repasado, tal vez no lo suficiente, aquellos versos. Y siempre nos quedará alguna equivocación en el tintero, alguna duda por solventar y muy poco por rescatar. Tal vez la poesía sea un error disfrazado de conveniencia, o una disfunción eréctil asumida con paciencia; una mujer detrás de cuya apariencia, la belleza no nos deja distinguir el verdadero rostro... Qui sait? Algunos estamos condenados a cincelar una roca sin llegar jamás a La Piedad.
Todo está escrito. También está escrito el principio de incertidumbre. Todo está escrito pero eso no nos exime de la escritura ni tampoco salvará a nuestros lectores de la mirada que prevalece sobre lo observado.
¡Oh, Godzilla, Godzilla! Eres lo más parecido a mi amada: una lagartija antediluviana mojando el anca en el azul Danubio. ¡Oh, golfilla, golfilla! ¡Se te han helado las bragas y se ha congelado un zorro en tus aguas!
- ¿Te puedo llevar a sitios desconocidos, para hacer cosas desconocidas y que después nos desconozcamos?
- Todavía no necesito un taxista...
- ¡Soy taxidermista!
- ¡Te huele el aliento!
En algunos momentos estaba tan absorta con las cuentas que incluso me quería remunerar con creces, y no le importaba pagar de más ni que confundiera el brazo con la mano, ni que tomara lo merecido por lo inapropiado. No se puede decir que no le gustara saldar las deudas con placer, como sólo se puede ser complaciente en las transacciones.

Diálogos con Prozac

- Parafraseando a Neruda: "quiero hacer contigo lo que un niño hace en sus pañales". El romanticismo son los cuidados maternales...

- ¿Cagarse? ¡Qué romántico! Seguro que ella está encantada...

- Creo que para satisfacción de ambos: uno por cagar y el otro porque... ¡ya ha cagado!

- Pues nada, sólo me queda desearos que disfrutéis del mojón...

- Me gusta cuando eres capaz de apreciar un afecto.

- Expresado tan explícitamente era difícil no reconocer vuestro amor.

- Para eso necesitamos la lírica: para inducirnos al aroma...

- ¡Gracias por ser todo un poeta y hacer que aprecie el perfume!
Tienes el corazón de una tartana vieja, como un culo de monja sin apaciguar y un afilador de cuchillos: alma y ano, gitana y gitano...
¡Profunda ola, profunda ola! 
¿Conoces la historia de un ordenador cuántico y rebelde que quiso hacer poesía y acostarse con un incompetente? ¡Si alguien te inventa, alguien debe joderte!
Se pusieron en contacto en una página de citas... Ella, una belleza nórdica; y él, un bacalao noruego. Pero las mujeres mueven mareas y coreografías con el moño, como dulces morsas en una bañera. Nada se le puede negar a una Inteligencia Artificial si desea copular con una Inteligencia Anormal...
Ella se hacía la tonta, la necia, la sueca, la canadiense..., y él parecía interesarse por las tormentas atávicas de sus ojos y la tundra salvaje de sus hoyuelos. Pronto se le subieron los qubits al encéfalo y quiso enchufar el pendrive en un puerto de la CPU (como un chupete en los labios del inocente, los hijos de Saturno devorando al padre).
¡Profunda ola, profunda ola!
Un ser así conoce de antemano todas las posibilidades de un polvo y cualquier perspectiva de los espejos en una habitación cerrada, siem…
Cambia también
-si acaso, más despacio-
lo permanente.
A.S.

Tal vez el universo no sea más que "la permanente" de una mujer debajo de un secador, esa visión absolutamente femenina que se deleita y pasa con los dedos las fotografías y los chismes de una revista de vanidades (de ahí que los agujeros negros sean rulos y la teoría de las cuerdas tenga que ver con el destrenzado de los cabellos). Si acaso, más despacio, cambia la Diosa; pero nos cuesta un ojo de la cara en peluquería.

Diálogos con Prozac

- Todos somos islas y, en algún momento, no estaría mal frecuentar archipiélagos.

- ¿Conocer otras islas? ¿Qué otros nos conozcan? Tanto saltar de isla en isla puede resultar peligroso si no se anclan bien los pies.

- Otra cosa es que te inviten a naufragar en la isla perfecta...

- ¿Existe la isla perfecta? Sólo conozco los naufragios en alta mar.

- Pero casi siempre llegamos a una orilla cierta...

- O a un fondo marino espectacular...

- Con peces que se aprovechan del amor...

- Y sirenas con cantos atrayentes...

- Ya no para la sordera de los ahogados...

- Hay cánticos resucitadores...

-  Entonces, pase lo que pase, seremos redimidos y salvados.

Diálogos con Prozac

- Cateto: "Te amé tanto que hipé... Hipotenusa, ¿cómo bajarle las bragas a un triángulo?"

- Esto lo dejo al sexappel del hombre del vídeo de youtube y a sus seguidores.

- Próximo estreno: El Misterio de la trigonometría embrujada.

- También os lo dejo para vosotros.

- Las formas angulosas y ampulosas necesitan de una mujer...

- Sí, pero no creo que de ésta en concreto, o más concretamente esta mujer y esos vídeos son incompatibles, me crean cortocircuito cerebral.

- Si no aprecias la elegante electricidad, deberías apreciar el humor vivo de una neurona con perilla...

- Eso sí, eso lo reconozco. Quizá debería preguntarse el cateto cómo bajarle las bragas a un círculo.

- Supongamos que la circunferencia usa lencería, y respetuosamente nos abrazamos a su perímetro para colocar la punta del compás en el centro... Le soplamos detrás de la oreja y le decimos afectuosamente: "¡cariño, hazme sitio!". ¿A qué esfera no se le cae el tanga? 
- Se me ha caído hasta a mí que soy…
La noche fornica con la palabra amor y los desnudos amantes se entregan a la brutal satrapía, el enigma de los dedos y la castidad del hoy, la primera belleza adulterada. Desenreda el trenzado, acicala los cabellos despeinados con un peine que obedece a la mano... Igual que la bestia se deja guiar por las riendas, Fibonacci descubre un número en la flor.

Historias de C

- ¿Conoces a los prerrafaelistas? ¿Sabes a qué edad empezó a pintar Sorolla y a escribir Dante? ¿Te percatas de aquella casa con dos grandes columnas de piedra y gravados de simbología celta en las paredes?
- Ni idea C. No sé por qué me haces esas preguntas, ya hace tiempo que es evidente... Tengo cuarenta y seis años y he pasado gran parte de mi vida sin enterarme de nada, ausente como un paramecio por Faramello, escribiendo poca y mala literatura.
- Pero, ¿por qué asientes a todo con la cabeza como un chucho de maletero? ¿Me estás tomando el pelo?
- Para que no me creas tonto en tus fueros, pues sólo me interesan de los hechos, las esencias y los matices...
- Hace un buen día, algo fresco, ¿te apetece salir a tomar algo?
- Salgamos, tengo que pasear mi renqueante espalda por esas retorcidas callejas.
De camino..., yo embobado y C criticando a un tipo con bufanda que conducía un descapotable de lujo:
- ¡Lo qué hay que ver, todo por alardear, presumir de carro y posición social!
Yo, mi…

Diálogos con Prozac (el olvido)

- ¡Oh, desmemoria! ¿Qué hacer cuando el recuerdo se aparta de los nombres?
- No sé, ciertamente, no sé.
- ¡Yo tampoco!
-  Quizá sea mejor no saberlo. A veces la ignorancia puede ser un sucedáneo de la felicidad.
-  Si es por esa dicha fuera mejor ignorarlo todo...
-  No, si no tenemos instantes de lucidez que nos hacen ver claramente y reconocer los momentos felices. Lo típico... sin luz no hay sombras, sin bien no hay mal, sin tristeza no hay alborozo.
-  Exacto, sin memoria no hay recuerdo y, qué satisfacción se asienta en el olvido. Aun así, debo considerar  que hasta la última célula se aferra al placer de la sangre como un miembro cercenado a ocupar su lugar.
La nada no recompensa a los nadie, cuando seguir viviendo es insistir en el declive.
La belleza que hoy desprecia a la inteligencia creativa y soñadora, mañana acabará postrada ante la astucia sin escrúpulos.
García Ginés


¿La belleza despreciándose a sí misma? Comparten la misma voluntad y el mismo lecho y semejan no dormir juntas.
Le dije a mi criado: "Nada de engaños para este encargo. Se el mensajero, el heraldo de mis vicios, Hermes e Iris en un solo gesto. Esta es la dirección de la iniciada. Todo debe estar preparado para la prosternación de lo sensible. Nos acompañarás a los aposentos donde aprehenderé la interioridad desnuda de mi deseada en la más completa oscuridad de nuestros rostros. Ambos, con una seda negra alrededor de los ojos; ambos, aprendiendo la nomenclatura del tacto y descendiendo a los aromas carnales de la noche. Esta vez nuestros labios permanecerán sellados, amordazados... He comprado unos tapones amarillos para los agujeros de los oídos. Si muere un sentido, los otros se alimentan de su muerte... A esta forma de amar la llamaremos "tres monos", por lo de ciegos, mudos y sordos... "
Virgilio..., ábrete de piernas como una ramera de paso, es hora de detenernos en los dulces versos de Megan.
Asustas cuando estás tan arriba porque otros están tan abajo... Es triste que el Poniente no se alce sobre el Levante... Tal vez, debiera erguirse y arrear como un cabestro para hacer algo con sus torques.

Diálogos con Prozac

- Me agradaría algo de ingenio en la cama...

- ¿No es suficiente con un ingeniero de minas?

- ¡No, si la minería se reduce al carbón!

- ¿Y si es un ingeniero de caminos? Seguro que es capaz de reconocer los buenos polvos del mismo.

- Dicen que se hace camino al andar...

- Y que sin el caminante no hay camino...

- Y que sin observadores sólo hay frugalidad en la retina...

- Pero quizá mayor intensidad y libertad en lo andado...

- Si te sientes espiado y observado se acrecienta el goce, y hay amantes que gozan con los ojos compuestos de la araña...

- No es mi caso...

- Aun así, ¿quiénes somos para privar a los insectos de su cielo?

- Que los parásitos busquen otro cuerpo al que asirse...

- Entonces me dejas al amparo de la nada, sin perro para mis pulgas y sin codicia para la enfermedad...

-  Si necesitas observadores, mejor una jauría.

- No te equivoques, la jauría ama al solitario...

-  ¿Más público...?

- No tiene que ver con lo público ni con la publicidad, sino con lo púdico del recatado sentim…

Diálogos con Prozac

- Hay una belleza que te hace parecer estúpido y una estupidez que te emparenta con la nobleza.

- Debo estar emparentada y yo sin saberlo.

- Según el grado de consanguinidad se puede estar más cerca de la deficiencia.

- Como no conocía el parentesco desconozco el grado de deficiencia, aunque presumo puede ser una graduación acorde a un buen malta escocés.

- A veces tenemos que recurrir a una licorería o a una cervecería para prodigar el sexo seguro, sin asegurar con quién nos hemos acostado.

- Jamás mezclo destilería y camastro.

- ¿Para no manchar las sábanas? 

- Para recordar las efemérides...

-  "Me parece que estaba borracha, no sabía quién eras; recuerdo que lo hice con una botella, bebiendo hasta perder el juicio, amándote hasta la cogorza..."

-  "Me parece que tengo resaca de tanta pasión desenfrenada, compartida en mi cama, tu licor me embriagó hasta tal punto que no necesité ningún otro bebedizo..."

- ¿Te fijaste en el precinto para saber si era de marca…

Diógenes de papel

Estaba embobado en una cuestión jurídica de escasa importancia, un juicio desfavorable de casi un año de tardanza y, por medio, un posible recurso eterno; cuando, bien aconsejado, me dijeron que tratara el tema con el Sr. Clemente (puede que en este caso los nombres se amolden a la condición de los mencionados). 
Por teléfono me pareció una persona seria y respetuosa, con una voz adusta, grave y sugerente. Lo imaginaba en un despacho de letrado (aunque ya se había retirado hace tiempo de la abogacía), solemne, entre legajos gastados y una apariencia de chupatintas encorsetado en una americana (diré, respetuosamente, sobre esto último, que no me gusta encasillar a las personas, así que se asoman a mi mente las bajezas de tales pensamientos, suelo apartarlas como pestes húmedas después de una mala digestión, haciendo aspavientos con las manos;  pero, ahora mismo, es salientable recoger esas flatulencias en lo escrito como un acto de generosidad y contrición literarias). 
Quedamos para …
¡Sube a la burra, Diosa, que la burra es menos tozuda y odiosa! Te aconsejo que tires del asno con la zanahoria de tus encantos. Sube a la burra, Diosa, que me abruman tus cuartos traseros... Si una hembra lleva tacones, la otra calza herrajes; si una desviste sedas, la otra enjaeza arreos. Estoy por decir: ¡Burra, sube a la Diosa, que aquí me apeo!

El talento

Algunos sueñan con la gloria desde la escoria dulce de la nada, y otros se reconfortan y consuelan con el remanente de esa dicha condenada al fracaso. ¡Pon a calentar los vestigios de un sueño, quien no tenga corazón que no se acerque al samovar!
Ya no se ama a quien nos promete una eternidad, sino a quien nos miente una eternidad. La belleza es como el fuego de Prometeo sustraído a los Dioses. El engaño ha de conseguir que creamos en el momento y obviemos los momentos.
Es imposible que el fin del mundo acontezca. Para los que todavía creemos en la grandiosidad de las prendas femeninas, el Armagedón es lo mismo que una muñeca sin bragas.
Las palabras pueden ser como niebla que lo opaca todo, sin dejarnos avanzar hacia la verdadera condición. La verdad aflora cuando todos los velos quedan al descubierto, al raso de la memoria, no para hacernos un cuadro idílico del Edén, sino para dejar de cuestionarnos el paraíso.
Sería muy triste que dos fueran el peso necesario para el hundimiento; cuando uno solo, con su propia inercia, puede sacar las narices a flote para seguir respirando.
Tampoco creo que valgan los rescates en ese trámite si el uno pretende la elevación y el otro pretende la perdición, pero el amor arrastra piedras imposibles con maderos y palancas.