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Era tan indigente que le gustaba meterle mano a las papeleras, y todas le agradecían el cumplido: "Quédate un poco más y rebusca en la basura, quédate en nuestro corazón sucio y rastrero para siempre, comparte con nosotras lo que otros desprecian".
Creí oír a las musas hacer ruido entre bolsas y envases vacíos, pero eran las ratas empeñadas en darme la bienvenida para que me uniera al amor de los sin nombre.
Un maldito entre malditos entró en aquel selecto club de caballeros, saludando a las Mnemósines, algo sueltas de intestinos pero igual de encantadoras y afables... La flor y nata de la corte con individuos poco recomendables, pomposos, altaneros y pedantes, tristes como corsarios sin mar.
Allí seremos amados por nuestros desafueros y nuestra fraudulencia, y la muerte nos guiará por un sendero de gloriosa imperfección. Eso se decía el mendicante mientras extendía la mano para solicitar alguna dádiva, arrancada más a contra voluntad que por el sentido intrínseco de la caridad. Aún le quedaba tiempo para la impía nobleza, las alimañas se solazaban con su sueño  y engordaban de presunción royendo techos de escayola. Todo se sirve de la usura, todos reclaman las malas artes  para su arte, hasta el fin de los techadores.

Comentarios

  1. No me importaría que un indigente metiera mano en mi papelera y supiera sacar de allí algo bello.

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    1. Una mujer nunca es una papelera vacía, aunque se asegure de no dejar nada para indigencia. Hay un regalo que nos obliga al corazón de los restos y una hermosa insurgencia en aquello que detestamos.

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  2. Siéntete noble y poderoso entre harapos ante la inmundicia que puebla los palacios RAUL, cuanto más tiene la gente almacenado, cuando más sobrados van, más basura puebla sus vidas, así que abracemos a estas preciosas papeleras tuyas porque al menos ellas son sinceras y te dicen gracias por buscar en ellas lo que nadie más que tú sabe que existe ; )

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    1. Es más fácil tirar que recoger. La abundancia siempre es abundancia cuando hablamos de posibilidades. No creo que sea yo el mejor exponente de esa existencia pero nunca negaré tu gratitud a la hora de relegarme a ese cielo.

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    2. Tiran los que desconocen lo que tienen entre manos, por más abundancia que pueble sus bolsillos la necesidad de sus mentes les impide valorar lo que otros recogen ávidos por encontrar lo que buscan.. a mi meeencantan los buscadores, los tiradores solo me interesan si están en las puerta ; )

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  3. La belleza en lo inesperado. El hallazgo de hoy es un mundo sucio y valiosísimo que no esperaba conocieras.

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    1. Lo desconozco hasta el punto de reclamarlo en tesoro...

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