Archivos del blog


Era tan indigente que le gustaba meterle mano a las papeleras, y todas le agradecían el cumplido:
quédate un poco más, rebusca en la basura, permanece en nuestro sucio corazón para siempre, comparte con nosotras lo que el mundo desprecia...
Creí oír a las musas pero eran las ratas.
Otro maldito entró en aquel templo, saludando a las Mnemósines (algo flojas de intestinos pero igual de encantadoras y afables), la flor y nata de individuos poco recomendables, tristes como corsarios sin mar.
"Allí seremos amados por nuestros desafueros y la muerte nos guiará por sus senderos", eso se decía el mendicante mientras extendía la mano para solicitar alguna dádiva, arrancada contra el sentido estricto de la caridad. Las alimañas se solazaban y engordaban de presunción royendo falsos techos de escayola. Todo sirve a la usura, todos reclaman las malas artes para su arte hasta el fin de los techadores.

 
Era tan indixente que lle gustaba meter-lle man ás papeleiras, e todas lle agradecían o cumprido:
queda un pouco máis, rebusca no lixo, permanece no noso sucio corazón para sempre, comparte connosco o que o mundo despreza...
Crin oír ás musas pero eran as ratas.
Outro maldito entrou naquel templo, saudando ás Mnemósines (algo frouxas de intestinos pero igual de encantadoras e afables), a distinguidos entre individuos pouco recomendables, tristes como corsarios sen mar.
"Alí seremos amados polos nosos desaforamentos e a morte guiara-nos polos seus carreiros", iso dicía para si o mendicante mentres estendía a man para solicitar algunha dádiva, arrancada contra o sentido estrito da caridade. As alimañas entretiñan-se e engordaban de presunción roendo falsos teitos de escaiola. Todo serve á usura, todos reclaman as malas artes para a súa arte até o fin dos que teitan.

7 comentarios:

  1. No me importaría que un indigente metiera mano en mi papelera y supiera sacar de allí algo bello.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una mujer nunca es una papelera vacía, aunque se asegure de no dejar nada para indigencia. Hay un regalo que nos obliga al corazón de los restos y una hermosa insurgencia en aquello que detestamos.

      Eliminar
  2. Siéntete noble y poderoso entre harapos ante la inmundicia que puebla los palacios RAUL, cuanto más tiene la gente almacenado, cuando más sobrados van, más basura puebla sus vidas, así que abracemos a estas preciosas papeleras tuyas porque al menos ellas son sinceras y te dicen gracias por buscar en ellas lo que nadie más que tú sabe que existe ; )

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es más fácil tirar que recoger. La abundancia siempre es abundancia cuando hablamos de posibilidades. No creo que sea yo el mejor exponente de esa existencia pero nunca negaré tu gratitud a la hora de relegarme a ese cielo.

      Eliminar
    2. Tiran los que desconocen lo que tienen entre manos, por más abundancia que pueble sus bolsillos la necesidad de sus mentes les impide valorar lo que otros recogen ávidos por encontrar lo que buscan.. a mi meeencantan los buscadores, los tiradores solo me interesan si están en las puerta ; )

      Eliminar
  3. La belleza en lo inesperado. El hallazgo de hoy es un mundo sucio y valiosísimo que no esperaba conocieras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo desconozco hasta el punto de reclamarlo en tesoro...

      Eliminar