Ir al contenido principal

Diálogos con Prozac

- Hay una belleza que te hace parecer estúpido y una estupidez que te emparenta con la nobleza.

- Debo estar emparentada y yo sin saberlo.

- Según el grado de consanguinidad se puede estar más cerca de la deficiencia.

- Como no conocía el parentesco desconozco el grado de deficiencia, aunque presumo puede ser una graduación acorde a un buen malta escocés.

- A veces tenemos que recurrir a una licorería o a una cervecería para prodigar el sexo seguro, sin asegurar con quién nos hemos acostado.

- Jamás mezclo destilería y camastro.

- ¿Para no manchar las sábanas? 

- Para recordar las efemérides...

"Me parece que estaba borracha, no sabía quién eras; recuerdo que lo hice con una botella, bebiendo hasta perder el juicio, amándote hasta la cogorza..."

"Me parece que tengo resaca de tanta pasión desenfrenada, compartida en mi cama, tu licor me embriagó hasta tal punto que no necesité ningún otro bebedizo..."

- ¿Te fijaste en el precinto para saber si era de marca, o un amor adulterado de los alambiques? Suena bien, si además es alcohólico...

- Embriagado y adicto al elixir de mi cuerpo. Y no, tu descreimiento no va a menguar mi "convencimiento"

- ¡Qué sea así siempre! Que los amantes en su osadía puedan argumentar: me acosté en agua y amanecí en vino, limpio como jofaina de mujer; o, yací impoluta y amanecí sucia como un lavamanos de hombre.

- ¡Amén!

- ¡No me dejes a medio desahogo sin tirarme de las barbas y el engrudo!

He de añadir al etiquetado que no incluyo ni media consolación ni premios de tal índole en la bajeza.

Comentarios

Entradas populares de este blog

POETÍLICOS

- ¿Cruces blancas en lo rosa? Si hay satisfacción, al desastre no le importa el sastre...
- Ya sabes, al final la muñeca diabólica siempre seguirá siendo muñeca... sastre y medidas férreas de lo que al "placer" se refiere.
- Prefiero la maldad de una mujer, incluso las bondades de una mujer con el mal... ¿De qué sirven los trajes cuando la piel es la medida?
-A veces vestiduras y pieles sufren de remiendos... hasta Satán sucumbe ante la costura de una mujer... de una muñeca también.
- ¡Satán jugando a las peponas! ¡Fascinante tentación!

Místicos deseos

Una melena prodigiosa que casi tapa el prodigio... Sobre el embiste, anteriormente citado, si no pone a prueba la consistencia del lecho me hace dudar de sus pretensiones. Si a una mujer se le da bien hacer habitaciones, el firme propósito de un hombre es deshacer su creación, deslegitimar su obra (no pensamos en follar sino en profanar colchones). Tengo la firme convicción de que cuando una mujer piensa deliberadamente en el amor es que la cama no está bien hecha, no le agrada totalmente, e intenta recomponer el dobladillo de las sábanas.
Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.