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Mostrando entradas de mayo, 2017
Si trabajamos es porque le dedicamos poco tiempo al amor, al placer... Sólo los pobres de solemnidad se pueden llamar amantes, aquellos que han sido miseria e imperio, Roma e improperio.

Poeta con niña de tres años

-Bien. Vamos a hacer limpieza para desprendernos de todo lo innecesario. Aquí tengo un saco y meteremos a las perras en él.  -No. ¡Son bonitas! -La belleza es superflua. Defecan y orinan por todas partes y no hacen más que comer y vaguear... -Pero... Pero "lamben" (lamen). -¡Mmmm! No había pensado en ello...
Todos los poetas son como aquel Rey que se creía vestido y estaba desnudo. Todos los poetas, sin excepción, creen tener la llave del guardarropas pero no hay nada en el armario.

Diálogos con Aitor

-Si hay un Gran Plan, ¿qué pequeño papel desempeñamos? Nuestra función, nuestro rol en la Trama, ¿en qué consiste? …O acaso somos otro elemento más  del Decorado.
-Sobrevivir para cargarnos al Decorador. Él lo sabe, por eso tiene un plan para cambiar el decorado cada vez que queremos prescindir de sus servicios. Siempre fue la divinidad y hasta el más rastrero quiere elevarse a esa belleza y trepar a su altura y condición.
-Posiblemente seamos atrezzo y tramoya. Ni siquiera con derecho a aparecer en los títulos de crédito.
-Sangre de teatro para el entretenimiento de otros, agradece ahora tu existencia y nunca rehúses de tu condición en el destino de la obra, honra el proscenio y aplaude la representación.
Como una sabandija, el poeta fue guiado por su amor hacia las estrellas (o, tal vez, echado de la casa por las escaleras). Varios sostenían sus piernas y el resto de su débil cuerpo era llevado en volandas como un adefesio. Izado por el beso de un dulce corazón, elevose hacia el altar de los nombres y cayó como una piedra en lo profundo de un pensamiento (las meditaciones de un poeta pesan más que un saco de cemento). Aquella que no entendía el verso tembló como una rosa ajada o simplemente se dejó persuadir por los fieltros del pedante. Al fin, el lóbrego y el borrego se unieron para engañar al mundo y el alma de la envenenada no conoció otro descanso.

Diálogos con Prozac

-¿Qué tal una estupidez de amor para variar? Los amantes deben reírse de si mismos...
-Me parece algo saludable.
-El amor y el humor consiguen unos orgasmos ridículos...
-Vaya!!! Veo que no has disfrutado nunca de una buena comedia.
-Diviérteme!!!
El alma está dividida en dos partes proporcionales con un orificio para defecar. Suele cantar opera en los aseos (y algunos aplauden la interpretación).
No sé si esa mirada es un juego de luces o una desproporción de pirotecnia. El deseo arde con aquello que no sabemos interpretar, mientras el alma atrae las moscas como una cola inútil de bovino.
Quiéreme, antes que el agujero del culo deje de ser interesante. Quiéreme con alevosía. Quiéreme, aunque ya no se lleve, acabar los versos por delante.

Balaclava

Cuando lleven tu alma inglesa a cabalgar infiernos, recuerda que sólo los aristócratas cagan yesca. Trotando por el valle de la muerte, con temeridad e imprudencia, mi bien, la soldadesca acaba siendo metralla de cosacos. La estupidez de un imperio crea leyendas y pierde yeguas. Más valiera relinchar y comer yerba, galopar estepas  y fornicar eslavas, que seguir las órdenes de un muerto llamado "valor". Solamente padecen los que han nacido para perecer y el ojo del cañón contempla sus rostros aciagos. Si vas al amor o a la batalla piensa en el agujero más negro que puedas  (no el de tu general, hombre de Dios, el de una rusa).
Para morir de amor es necesario buscar la enfermedad e insistir en el dolor. Y el más placentero de los óbitos, por fin, escanciará sus cabellos sobre nuestro rostro y relajará los labios para besar la desnuda mortificación.

Diálogos con Prozac

Dicen que un amor imposible es aquel que llega antes del amor verdadero, puede ser. Tuve unos cuantos imposibles antes del certero, en realidad, siempre buscaba amores imposibles, porque creo que solo quería amar el Amor.
Pero cuando llega el certero no hay imposible que valga, imposible no casa con Amor. Y te llega el ¡zas, en toda la boca!
Pero son tan necesarios esos amores imposibles, inspiración de grandes poetas, la literatura está llena de amores imposibles. Son fuente de inspiración, sin duda, y pizca de cobardía, no se quiere la hiel pero si la miel de la ilusión. Por eso se ven montañas donde solo hay dunas, se ven océanos donde solo hay charcos. Los amores platónicos son una delicia, pero cuando la verdad llega, se ve lo que hay, se afronta y hasta la montaña más alta se escala.


-Prozac-


Es cierto, cuando llega el cartero (el certero?, el cetrero?, el librero?...) no hay imposible que valga: te abre el sobre, te pega los sellos, ensucia con sus manos lo lacrado y s…

Diálogos con Aitor y Prozac

-El Jefe Máximo ha colgado el cartel de “No molestar”.

-Se lo está haciendo con la secretaria.

-Según pasé por el pasillo número 3 del cielo, nube 7 estaba despejado y eché una visual y no, no estaba con su secretaria se lo estaba montando con Cupido.

Diálogos con Aitor

-Sólo la nada no precisa de causa. Lo demás sí.

-Puedo tocar y recoger una causa con los dedos pero soy incapaz de acumular la nada en la palma de mi mano. Ni siquiera después de desprenderse la arena de un puño cerrado podemos asimilar la no existencia.
Después de mil marcha-atrás (también es mala suerte) quedar preñada y parir a un poeta. Desde el principio, más que un hijo bastardo, una puta llorona a la que le  olían los pañales (muy holístico, hay que decir, para unas narices refinadas). Antes aprendiste a rimar que a mear, a marear que a navegar, a dar que a pedir, y el mundo te miró raro, como una cagada  de perro en una farola (¿cómo haría el can para defecar a la altura de un bombillo?). Tu querida madre te arrojó a los pechos de una nodriza estúpida y risueña antes de cortar el cordón umbilical con los dientes. Ésta te alimentó con la leche más tibia que el orín de conejo, y tú te enchufaste a su rosada aureola, a su dramático pezón, igual que una lamprea. Fuiste medrando con el desprecio de los sirvientes y la contrición de los servicios, siempre lejos de unos progenitores que intentaban un coito sin interrupciones para concebir a un letrado.

Somos posibilistas. Escrutamos los sentidos que tenemos a mano y creemos en las anchas caderas de la imposibilidad. ¿No te parece adecuado meter los dedos en la vía Láctea y salpicar de amor el barro?
Ayer se fue Nube, el único ser que se meaba de alegría al reconocerme. ¡Bienvenida al club de los perros muertos!  ¡Oh mi animal, mi animal!
Es evidente que no sé escrutar los pensamientos femeninos, no se me da bien... Dejar caer unas cuantas tejas rotas del tejado no es lo mismo que tirarse los tejos.
Lo que amo de una es la frescura de un pintalabios que no pinta nada. Lo que amo de la otra es su afabilidad para explicarme los ingredientes de una ensalada cuyo nombre jamás recordaré.
No me interesa para nada la naturaleza de las algas, aunque sean bellas bajo los colores irisados de una tormenta, si mi placer no consiste en atormentar tus nalgas.
"Sólo me apetece tu trasero" es lo mejor que se le puede decir a una mujer, lo demás son historias de gamberros y poesía profiláctica.
Tantos poetas reunidos en una librería, jaztándose de su tremenda lírica,  son como semidioses que se levantan empalmados en una habitación de hotel y desconocen por qué  han sido abandonados.
Al final, qué viene a ser toda la poesía del mundo más que un contraconceptivo barato. Mientras se elucubra en la belleza, se malgasta el tiempo de yacer con lo bello.
Ya has cruzado ese umbral,  sólo eres atractivo para las yubartas y aún piensas que tienes derecho al canto de las sirenas. No eres ponderado, siempre quieres más, pero desprecias sus 36000 kilos de grasa.