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¿Qué hace que una mujer quiera ser pervertida de senectud?
De repente hay sueños mejores que almas a hurtadillas... Conozco ese cielo porque ya he estado en él y regresar nunca es una opción.
Cualquier mundo así, consumado en lo celeste, nos ciega con su existencia.
Ya entraste en el comedor del amor sin refinamientos y te llenaste la boca de manjares exquisitos y de polvo sacrosanto. No sé a qué salsa te refieres que acompaña al gimoteo de tobillo o al santo Toribio, ¿para carnes, para pescados o para legumbres?, aunque yo preferiría escanciar el orgasmo con un aguardiente de cerezas.
Se te ve tan cansada como el plato del Discóbolo cuando recoges los platos. Déjame echarle una mirada ateniense a tus omóplatos.
Sólo los pobres de solemnidad se pueden llamar amantes, aquellos que han sido miseria e imperio, Roma e improperio.
Únicamente  entiendo la asunción como presunción... ¿Qué hay de José? ¿En un cielo sin carpinterías, no se da traslado al buen ebanista?
La mayoría buscamos sexo y cosas raras, eso es lo más sencillo; lo complicado es encontrar el amor en un vertedero o un vertedero para el amor.

Poeta con niña de tres años

-Bien. Vamos a hacer limpieza para desprendernos de todo lo innecesario. Aquí tengo un saco y meteremos a las perras en él. 
-No. ¡Son bonitas!
-La belleza es superflua. Defecan y orinan por todas partes y no hacen más que comer y vaguear...
-Pero... Pero "lamben" (lamen).
-¡Mmmm! No había pensado en ello...
Todos los poetas son como aquel Rey que se creía vestido y estaba desnudo. Todos los poetas, sin excepción, creen tener la llave del guardarropas pero no hay nada en el armario.
Con este calor lo que más apetece es un buen culo fresco con unas rodajas de limón y un par de tetas heladas.

Diálogos con Aitor

-Si hay un Gran Plan, ¿qué pequeño papel desempeñamos? Nuestra función, nuestro rol en la Trama, ¿en qué consiste? …O acaso somos otro elemento más  del Decorado.

-Sobrevivir para cargarnos al Decorador. Él lo sabe, por eso tiene la intención de cambiarlo todo cada vez que queremos prescindir de su creación. Siempre fue la divinidad y hasta el más rastrero ansía esa elevación.

-Posiblemente seamos atrezzo y tramoya. Ni siquiera con derecho a aparecer en los títulos de crédito.

-Sangre de farándula para el entretenimiento... Agradece ahora tu existencia y nunca rehúses tu condición en el destino de la obra, honra el proscenio y aplaude la representación.
Como una sabandija, el poeta fue guiado por su amor hacia las estrellas (o, tal vez, echado de la casa por las escaleras). Varios sostenían sus piernas y el resto de su endeble cuerpo era llevado en volandas como un adefesio. Izado por el beso de un dulce corazón, elevose hacia el altar de los nombres y cayó como una losa en lo profundo de un pensamiento (las meditaciones de un poeta pesan más que un saco de estiércol). Aquella que no atendía al verso tembló como una rosa ajada por el reverso, simplemente se dejó persuadir por los fieltros del pedante. Al fin, el lóbrego y el borrego se unieron para engatusar al mundo y el alma no conoció otro descanso.
Vuela, pensamiento, hacia el corazón de lo amado y mantén tus sueños en un bostezo...
Señora, hablemos del hambre. Usted lo sufre desde siempre, pues tiene los pechos caídos, es decir: padece de inanición y humedades.

Diálogos con Prozac

-¿Qué tal una estupidez de amor para variar? Los amantes deben reírse de si mismos...
-Me parece algo saludable.
-Pero el amor y el humor consiguen unos orgasmos ridículos.
-Vaya!!! Veo que no has disfrutado nunca de una buena comedia.
-Diviérteme!!!
Somos así, bestias entretenidas con lo probable...
El alma está dividida en dos partes proporcionales con un orificio para defecar. Suele cantar opera en los aseos y algunos aplauden la interpretación.
No sé si esa mirada es un juego de luces o una desproporción pirotécnica, mientras el corazón espanta a las moscas con su cola de bovino.
Quiéreme, antes que el agujero del culo deje de ser interesante. Quiéreme con alevosía. Quiéreme, aunque ya no se lleve acabar los versos por delante.

Balaclava








BALACLAVA




"quien pretenda moverse en las alturas literarias, deberá sumergirse en aguas profundamente oscuras… prescindiendo de agradarse incluso a sí mismo para acompañarse en exclusiva de los peces abisales... alejándose de la luz para encontrarla en lo profundo, ahí donde nace…"
María


Cuando lleven tu alma inglesa a cabalgar infiernos, recuerda que sólo los aristócratas cagan yesca. Trotando por el valle de la muerte con temeridad e imprudencia, mi bien, la soldadesca acaba siendo metralla de cosacos. La estupidez de un imperio crea mitos y leyendas, pero más valiera relinchar y comer yerba, galopar y fornicar eslavas, que seguir las órdenes de un muerto llamado valor. Solamente padecen los que han nacido para perecer. Si regresas al amor o a la batalla piensa en el agujero más negro que puedas (no el de tu general, hombre de Dios, el de tu ramera).


 
Cando leven a túa alma inglesa a cabalgar infernos, lembra que só os aristócratas cagan isca. Trotando polo val da morte con temeridade e imprudencia, o meu ben, a soldadesca remata sendo metralla de cosacos. A estupidez dun imperio crea mitos e lendas, pero máis valese rinchar e comer herba, galopar e fornicar eslavas, que seguir as ordes dun morto chamado Valor. Soamente padecen os que nacen para perecer. Se regresas ao amor ou á batalla pensa no buraco máis negro que poidas (non o do teu xeneral, home de Deus, o da túa rameira).
Si no mueres, si no estás muerto, no nacerás para la poesía.
Un poeta es un animal perdido entre un lavaplatos y un abrillantador.

Diálogos con Prozac

Cuando llega el cartero, el cetrero, el librero…, no hay imposible que valga. Te abre el sobre, te pega los sellos, ensucia con sus manos lo lacrado y se mete en tu cama para hacer ciertas las cartas que te manda un desconocido. Tú seguirás enamorada del amor pero tendrás que pagar las misivas con acuse de recibo mientras el correo del Zar galopa tus ovarios. 

Si la imposibilidad deviene después de una negativa, el poeta ya tiene su fango, su lodazal particular para recrearse en el desafecto; y si nunca lo confiesa, su pía de cochino para cebarse con piensos hormonados. En el caso que Él o Ella asientan afirmativamente, ¡oh perdición!, ¿dónde meterá su cabeza el ave falaz?
El espíritu libre regresa a la colmena para libar la miel de todos los espíritus.
Para el amor hay que profundizar bastante en las maldiciones.

Diálogos con Aitor y Prozac

-El Jefe Máximo ha colgado el cartel de “No molestar”.

-Se lo está haciendo con la secretaria.

-Según pasé por el pasillo número 3 del cielo, nube 7 estaba despejado y eché una visual y no, no estaba con su secretaria se lo estaba montando con Cupido.
Puedo recoger algo con los dedos pero soy incapaz de acumular la nada en la palma de mi mano. Ni siquiera después de desprenderse la arena de un puño cerrado podemos asimilar la no existencia.
Después de mil marcha-atrás (también es mala suerte) quedar preñada y parir a un poeta. Desde el principio, además de un hijo no deseado, una puta llorona a la que le  olían los pañales (muy holístico, hay que decir, para unas narices refinadas). Antes aprendiste a rimar que a mear, a marear que a navegar, a dar que a recibir, y el mundo te observó raro, como una cagada  de perro. Tu querida madre lo arrojó a los pechos de una nodriza estúpida y risueña antes de cortar el cordón umbilical con sus dientes. Ésta te alimentó con una leche más agria que el orín, y tú te enchufaste a su rosada aureola, a su dramático pezón, igual que una lamprea. Fuiste medrando con el desprecio de los sirvientes y la contrición de los servicios, siempre lejos de unos ascendentes que intentaban un coito sin interrupciones para concebir a un letrado.


¿Qué iluso mantiene el universo encendido por la llama y no por los ojos que lo contemplan y desean?
Lo que piensa y entiende el final de una espalda no guarda ninguna relación con el cerebro.
¿Por qué un Stradivarius ha de querer acostarse con la cola de mis pianos?
A los que creemos en las anchas caderas de la posibilidad nos parece adecuado meterle mano a la Vía Láctea.
Ayer se fue Nube, el único ser que se meaba de alegría al reconocerme. ¡Bienvenida al club de los perros muertos!  ¡Oh, mi animal, mi animal!
Se me caen las putas ladillas del pantalón, tengo que apretarlas con el cinturón.
¡Un corazón que se pierda por mí! ¡Qué lata no, que no dé la lata!
Es evidente que no sé escrutar los pensamientos femeninos, no se me da bien... Dejar caer unas cuantas tejas no es lo mismo que tirarse los tejos.
Lo que amo de una es la frescura de un pintalabios. Lo que amo de la otra es su afabilidad para explicarme los ingredientes de una ensalada.
No me interesa para nada la naturaleza de las algas, aunque sean bellas bajo los reflejos de una tormenta. Mi único placer consiste en atormentar tus nalgas.
Éramos recatados, un poco timoratos, necios y laxos, así que se entrometió Él y quedó con los dos.
Con un yoyó es suficiente para hacer poesía,  con un tutú es más arriesgado.
Todo es penetrable pero no todo es asumible.
Los poetas,  jactándose de su tremenda lírica,  son como semidioses que se levantan empalmados y desconocen por qué  han sido abandonados.
Toda la poesía del mundo no es más que un contraconceptivo si se elucubra en la belleza y se malgasta el tiempo de yacer con lo bello.
Prefiero un Lama a un Papa, prefiero enlamarme a empaparme.
Tiene unas piernas tan largas que su coño es un reino entre las nubes...
¿Qué ave no intenta emprender el vuelo? Sólo volando, como dice Benedetti, se puede hacer el amor.
¿De qué sirve ir a un simposio de poetas si no vas a follar a nadie? ¿De qué sirve ir a una orgía si no vas a encontrar poesía?
No tener nada en el cerebro,  excepto una mosquitera para pájaros.
Haz un repaso de todas tus amantes,  debe haber alguna que se parezca a Groucho Marx y te haya pedido una cita.
Cosas simples animan una simple voluntad.
En el amor no se puede creer,  únicamente se puede transigir.
Ya has cruzado ese umbral,  sólo eres atractivo para las yubartas y aún piensas que tienes derecho al canto de las sirenas. No eres ponderado, siempre quieres más, y desprecias sus 36000 kilos de gracia.