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¡Patricia, Patricia, no sé si mis patricios acabarán en tu vajilla! ¿Qué hace que una mujer quiera ser pervertida de senectud?
¡Oh, sucio poeta! ¿De repente hay sueños mejores que almas a hurtadillas? Conozco ese cielo porque ya he estado en él y regresar nunca es una opción, aunque pecar de sensaciones sea sugerente.
La perfección deslumbra con sus trazos. Se hace irremediable, entonces, apartar la mirada para ver. Cualquier mundo así, consumado en lo celeste, nos ciega con su existencia.

Servirme de segundo un hueso de tobillo y un poco de esa salsa que gimes terminada en h. Billy

Ya entraste en el comedor (en el amor) sin refinamientos y te llenaste la boca de manjares exquisitos y de polvo sacrosanto en un espectáculo sin fin. No sé a qué salsa te refieres que acompaña al gimoteo de tobillo o del santo Toribio, ¿para carnes, para pescados o para verduras? Aunque yo preferiría escanciar el orgasmo con un aguardiente de cerezas acabado en h.
Se te ve tan cansada como el plato del discóbolo cuando recoges todos los platos. Déjame echarle una mirada ateniense a tus omóplatos.
Tu semen es como una puta salsa de guindilla que arde todos los mares.
Si trabajamos es porque le dedicamos poco tiempo al amor, al placer... Sólo los pobres de solemnidad se pueden llamar amantes, aquellos que han sido miseria e imperio, Roma e improperio.
Sólo entiendo la asunción como presunción... ¿Qué hay de José? ¿En el cielo no hay carpinterías, no se da traslado al buen ebanista?

A Cristiane

La verdad es que tu cristiandad pinta muy bien, incluso se puede comprar un cuadro.
La mayoría buscamos sexo y cosas raras, eso es lo más sencillo; lo complicado es encontrar el amor en un vertedero o un vertedero para el amor.

Poeta con niña de tres años

-Bien. Vamos a hacer limpieza para desprendernos de todo lo innecesario. Aquí tengo un saco y meteremos a las perras en él. 
-No. ¡Son bonitas!
-La belleza es superflua. Defecan y orinan por todas partes y no hacen más que comer y vaguear...
-Pero... Pero "lamben" (lamen).
-¡Mmmm! No había pensado en ello...
Todos los poetas son como aquel Rey que se creía vestido y estaba desnudo. Todos los poetas, sin excepción, creen tener la llave del guardarropas pero no hay nada en el armario.
Con este calor lo que más apetece es un buen culo fresco con unas rodajas de limón y un par de tetas heladas.

Diálogos con Aitor

-Si hay un Gran Plan, ¿qué pequeño papel desempeñamos? Nuestra función, nuestro rol en la Trama, ¿en qué consiste? …O acaso somos otro elemento más  del Decorado.

-Sobrevivir para cargarnos al Decorador. Él lo sabe, por eso tiene un plan para cambiar el decorado cada vez que queremos prescindir de sus servicios. Siempre fue la divinidad y hasta el más rastrero quiere elevarse a esa belleza y trepar a su altura y condición.

-Posiblemente seamos atrezzo y tramoya. Ni siquiera con derecho a aparecer en los títulos de crédito.

-Sangre de teatro para el entretenimiento de otros, agradece ahora tu existencia y nunca rehúses de tu condición en el destino de la obra, honra el proscenio y aplaude la representación.
Como una sabandija, el poeta fue guiado por su amor hacia las estrellas (o, tal vez, echado de la casa por las escaleras). Varios sostenían sus piernas y el resto de su débil cuerpo era llevado en volandas como un adefesio. Izado por el beso de un dulce corazón, elevose hacia el altar de los nombres y cayó como una piedra en lo profundo de un pensamiento (las meditaciones de un poeta pesan más que un saco de cemento). Aquella que no entendía el verso tembló como una rosa ajada o simplemente se dejó persuadir por los fieltros del pedante. Al fin, el lóbrego y el borrego se unieron para engañar al mundo y el alma de la envenenada no conoció otro descanso.
Vuela, pensamiento, hacia el corazón de lo amado y mantén tus sueños en un bostezo...
El amor es una vestimenta que ni siquiera necesita una presencia para sublimar.

Versos grouchianos

Señora, hablemos del hambre. Usted lo sufre desde siempre, pues tiene los techos (pechos) caídos, es decir: que padece de inanición y de humedades.

Diálogos con Prozac

-¿Qué tal una estupidez de amor para variar? Los amantes deben reírse de si mismos...
-Me parece algo saludable.
-El amor y el humor consiguen unos orgasmos ridículos...
-Vaya!!! Veo que no has disfrutado nunca de una buena comedia.
-Diviérteme!!!
Somos así, bestias entretenidas con lo probable...
Reina, un peón en la partida no gana batallas pero tampoco le importa ser follado.
El alma está dividida en dos partes proporcionales con un orificio para defecar. Suele cantar opera en los aseos (y algunos aplauden la interpretación).
No sé si esa mirada es un juego de luces o una desproporción de pirotecnia. El deseo arde en aquello que no sabemos interpretar, mientras el alma atrae a las moscas como una cola inútil de bovino.
Quiéreme, antes que el agujero del culo deje de ser interesante. Quiéreme con alevosía. Quiéreme, aunque ya no se lleve, acabar los versos por delante.
Espero que lo libidinoso de una persona pueda empalmar a un Dios.
Detrás de esas gafas seguro que hay una mosquita muerta muy peligrosa.

Balaclava

Cuando lleven tu alma inglesa a cabalgar infiernos, recuerda que sólo los aristócratas cagan yesca. Trotando por el valle de la muerte, con temeridad e imprudencia, mi bien, la soldadesca acaba siendo metralla de cosacos. La estupidez de un imperio crea leyendas y pierde yeguas. Más valiera relinchar y comer yerba, galopar estepas  y fornicar eslavas, que seguir las órdenes de un muerto llamado "valor". Solamente padecen los que han nacido para perecer y el ojo del cañón contempla sus rostros aciagos. Si vas al amor o a la batalla piensa en el agujero más negro que puedas  (no el de tu general, hombre de Dios, el de una rusa).
Si no mueres, si no estás muerto, no nacerás para la poesía.
Para morir de amor es necesario buscar la enfermedad e insistir en el dolor. Y el más placentero de los óbitos, por fin, escanciará sus cabellos sobre nuestro rostro y relajará los labios para besar la desnuda mortificación.
Un poeta es un animal perdido entre un lavaplatos y un abrillantador de vajilla...
Fanny queda sola y los versos de Keats pervivirán para siempre, la soledad de Fanny es la continuación del poema.

Diálogos con Prozac

Dicen que un amor imposible es aquel que llega antes del amor verdadero, puede ser. Tuve unos cuantos imposibles antes del certero, en realidad, siempre buscaba amores imposibles, porque creo que solo quería amar el Amor.
Pero cuando llega el certero no hay imposible que valga, imposible no casa con Amor. Y te llega el ¡zas, en toda la boca!
Pero son tan necesarios esos amores imposibles, inspiración de grandes poetas, la literatura está llena de amores imposibles. Son fuente de inspiración, sin duda, y pizca de cobardía, no se quiere la hiel pero si la miel de la ilusión. Por eso se ven montañas donde solo hay dunas, se ven océanos donde solo hay charcos. Los amores platónicos son una delicia, pero cuando la verdad llega, se ve lo que hay, se afronta y hasta la montaña más alta se escala.



-Prozac-



Es cierto, cuando llega el cartero (el certero?, el cetrero?, el librero?...) no hay imposible que valga: te abre el sobre, te pega los sellos, ensucia con sus manos lo lacrado y se mete en tu cama para hacer ciertas las cartas que te manda un desconocido. Tú seguirás enamorada del amor pero tendrás que pagar las misivas con acuse de recibo, con el correo del Zar en toda la boca, galopando tus ovarios hasta la ceguera.
Todos los amores eran y son posibles, sólo hay que tener una mejilla predispuesta a las bofetadas y querer ser abofeteado por la realidad. Si la imposibilidad viene después de una negativa, el poeta ya tiene su fango y su lodazal particular para recrearse en el desafecto. Si nunca lo confiesa, el poeta ya tiene su pía de cochino para cebarse con piensos hormonados. Si Él o Ella asienten afirmativamente, ¡oh perdición!, ¿dónde meterá su cabeza el ave falaz para inspirarse en una poesía sin argucias?
Abre las ventanas, el espíritu libre regresa a la colmena para libar la miel de todos los espíritus.
La conciencia dulce es mala para el páncreas.

Cosas de Billy

Sólo el olor de los naranjos, y en la miel de tus ojos,
el amor.
 
-Billy- 




Puedo entender el olor de los naranjos y la miel de los ojos, pero para el amor hay que profundizar bastante en las maldiciones.

Diálogos con Aitor y Prozac

-El Jefe Máximo ha colgado el cartel de “No molestar”.

-Se lo está haciendo con la secretaria.

-Según pasé por el pasillo número 3 del cielo, nube 7 estaba despejado y eché una visual y no, no estaba con su secretaria se lo estaba montando con Cupido.

Diálogos con Aitor

-Sólo la nada no precisa de causa. Lo demás sí.

-Puedo tocar y recoger una causa con los dedos pero soy incapaz de acumular la nada en la palma de mi mano. Ni siquiera después de desprenderse la arena de un puño cerrado podemos asimilar la no existencia.
Después de mil marcha-atrás (también es mala suerte) quedar preñada y parir a un poeta. Desde el principio, más que un hijo bastardo, una puta llorona a la que le  olían los pañales (muy holístico, hay que decir, para unas narices refinadas). Antes aprendiste a rimar que a mear, a marear que a navegar, a dar que a pedir, y el mundo te miró raro, como una cagada  de perro en una farola (¿cómo haría el can para defecar a la altura de un bombillo?). Tu querida madre te arrojó a los pechos de una nodriza estúpida y risueña antes de cortar el cordón umbilical con los dientes. Ésta te alimentó con la leche más tibia que el orín de conejo, y tú te enchufaste a su rosada aureola, a su dramático pezón, igual que una lamprea. Fuiste medrando con el desprecio de los sirvientes y la contrición de los servicios, siempre lejos de unos progenitores que intentaban un coito sin interrupciones para concebir a un letrado.


¿Qué iluso mantiene el universo encendido por la llama y no por los ojos que contemplan y desean arder?
El amor de una mujer es como un escobón que barre el cielo de todos los polvos acumulados.
Lo que piensa y entiende el final de una espalda no guarda ninguna sincronía con el cerebro.
¿Por qué un Stradivarius ha de querer acostarse con la cola de mis pianos?
Somos posibilistas. Escrutamos los sentidos que tenemos a mano y creemos en las anchas caderas de la imposibilidad. ¿No te parece adecuado meter los dedos en la vía Láctea y salpicar de amor el barro?
Ayer se fue Nube, el único ser que se meaba de alegría al reconocerme. ¡Bienvenida al club de los perros muertos!  ¡Oh mi animal, mi animal!
Se me caen las putas ladillas del pantalón y tengo que apretarlas con un cinturón.
¿Qué deseo? ¡Un corazón que se pierda por mí! ¡Qué lata no, que no dé la lata!
Es evidente que no sé escrutar los pensamientos femeninos, no se me da bien... Dejar caer unas cuantas tejas rotas del tejado no es lo mismo que tirarse los tejos.
Lo que amo de una es la frescura de un pintalabios que no pinta nada. Lo que amo de la otra es su afabilidad para explicarme los ingredientes de una ensalada cuyo nombre jamás recordaré.
No me interesa para nada la naturaleza de las algas, aunque sean bellas bajo los colores irisados de una tormenta, si mi placer no consiste en atormentar tus nalgas.

Una cita

Soñaba y soñaba... Éramos recatados, un poco  timoratos, necios y laxos, así que se entrometió Él y quedó con los dos.
"Sólo me apetece tu trasero" es lo mejor que se le puede decir a una mujer, lo demás son historias de gamberros y poesía profiláctica.
Con un yoyó es suficiente para hacer poesía,  con un tutú es más arriesgado.
Todo es penetrable pero no todo es asumible.
Por todas partes huele a cadáver de poeta...
Tantos poetas reunidos en una librería, jaztándose de su tremenda lírica,  son como semidioses que se levantan empalmados en una habitación de hotel y desconocen por qué  han sido abandonados.
Al final, qué viene a ser toda la poesía del mundo más que un contraconceptivo barato. Mientras se elucubra en la belleza, se malgasta el tiempo de yacer con lo bello.
Prefiero un Lama a un Papa, prefiero enlamarme a empaparme.

Amnesia

Probablemente te he follado pero no me acuerdo de tu estúpida cara.
Tenía unas piernas tan largas que su coño era un reino entre las nubes... ¡No dejes de llover amor!
¿Qué pájaro caído sobre mujer no emprende el vuelo? Sólo volando, como dice Benedetti, se puede hacer el amor.
¿De qué sirve ir a un simposio de poetas si no vas a follar a nadie? ¿De qué sirve ir a una orgía si no vas a encontrar poesía?
No tener nada en el cerebro,  excepto una mosquitera para aviones.
Ese trasero es como un animal de rutinas,  feliz con sus inclinaciones y sus dilataciones.
Niña ingenua e inmoral, nunca pensé que arrasarías con mi alma.
La fe es como la locura de los peces a la salida de un emisario: la creencia más grande se lleva la hez.
Haz un repaso de todas tus amantes,  debe haber alguna que se parezca a Groucho Marx y te haya pedido una cita.
Cosas simples animan una simple sombra.
En el amor no se puede creer,  únicamente se puede transigir.
Ya has cruzado ese umbral,  sólo eres atractivo para las yubartas y aún piensas que tienes derecho al canto de las sirenas. No eres ponderado, siempre quieres más, pero desprecias sus 36000 kilos de grasa.