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ALAS DE HECATOMBE/ÁS DE HECATOMBE

 



Me has dejado tirado, pisoteado como una mierda en un zapato, como un tipo vulgar violentado con una escobilla de retrete, haciendo de garaje, parterre de mancebos y proxenetas. Musa de ojos castaños, niña alopécica de los sótanos, te debo la concupiscencia de los vientres y la diarrea de las palomas sobre mi calvicie. Y ahora, pensando en ti, quiero rememorar aquella lectura tolkieniana: "nueve mujerzuelas para los reyes de los hombres, siete entregadas a los enanos y tres a los elfos, y una única mujer para pendejear y hacerse con la voluntad de todos los pendejos".



Deixaches-me tirado, pisado como unha merda nun zapato, como un tipo vulgar violentado cunha vasoira de retrete, facendo de garaxe, parterre de mancebos e proxenetas. Musa de ollos castaños, nena alopécica dos sotos, debo-che a concupiscencia dos ventres e a diarrea das pombas sobre a miña calvicie. E agora, pensando en ti, quero rememorar aquela lectura tolkieniana: "nove baldreus para os reis dos homes, sete entregados aos ananos e tres aos elfos, e unha única muller para golfar e facer-se coa vontade de todos os pendellos".
Si penetras en el corazón de la virtud, ésta siempre te pedirá que permanezcas. No hay otra posibilidad, ni medias tintas, ni metáforas entre las sábanas, ni mundos disolutos en coordenadas de dispersión.
El amor, cuando nos toca, se hace con nuestra voluntad y nuestra ansia. La tiranía del alma no deja rienda suelta a otra expresión que no sea el deseo y la entrega.
Quería una criatura transparente para sobornarla con el licor de las calles y la codicia de las alcobas; pero, ¿acaso el ser amado pregunta por razones y se ausenta para prodigar nuevos territorios?
Siempre he estado ciego cuando se trataba de amar, convertido en un sucio mastuerzo que bailaba con la niña vudú de labios ensangrentados y mirada perdida.
El verdadero amor es como una intoxicación venenosa, un grito de locura que cohabita con la soledad de las paredes. Quizás tengamos que ignorar la dulzura come-moscas, los lazos imposibles, y prefiramos contemplar a través de la ventana cómo el otoño encanece y somete las lágrimas, tibias como el celeste de los alcoholes.



Se penetras no corazón da virtude, esta sempre che pedirá que permanezas. Non hai outra posibilidade, nin medias tintas, nin metáforas entre as sabas, nin mundos disolutos en coordenadas de dispersión. O amor, cando nos toca, fai-se coa nosa vontade e a nosa ansia. A tiranía da alma non deixa renda solta a outra expresión que non sexa a do desexo e a entrega.
Quería unha criatura transparente para subornala co licor das rúas e a cobiza das alcobas; pero, seica o ser amado pregunta por razóns e ausenta para prodigar novos territorios? Sempre estiven cego cando se trataba de amar, convertido nun sucio necio que bailaba coa nena vodú de beizos ensanguentados e ollada perdida.
O verdadeiro amor é como unha intoxicación velenosa, un berro de tolemia que cohabita coa soidade das paredes. Quizais teñamos que ignorar a dozura come-moscas, os lazos imposibles, e prefiramos contemplar a través da xanela como o outono encanece e somete as bágoas, mornas como o celeste dos alcois.
Mantener relaciones de una noche es abandonar la belleza al amanecer. Me sabe a cielo tenerte y cada vez que te poseo se acrecienta la lujuria y se intensifica el deseo. ¿Por qué abandonar un horizonte cuando se conoce y se ama? ¿Por qué no detenernos cada día a sentir el mismo orgasmo complacido? Parafraseando a Biedma, para amar un solo cuerpo son necesarias mil noches... Te necesito en mi tierra y en mi estiércol para  relegar el poema a la nada.




Manter relacións dunha noite é abandonar a beleza ao amencer. Sabe-me a ceo ter-te e cada vez que te posúo acrecenta-se a luxuria e intensifica-se o desexo. Por que abandonar un horizonte cando se coñece e se ama? Por que non nos deter cada día a sentir o mesmo orgasmo compracente? Parafraseando a Biedma, para amar un só corpo son necesarias mil noites... Preciso-te na miña terra e no meu esterco para relegar o poema á nada.
No sé con qué animal me acuesto, parece gemir como una mujer pero está lleno de contradicciones; tal vez exista más de un alma en su volubilidad, necesaria para delinquir un paraíso y un sueño.
Llévame a ese baile, siempre a esa verbena, con el lenguaje de los perdidos y una mala cerveza. Sólo existe la perspectiva de un mar y un paisaje, así que retira esas toallas sucias en las que me desangro, manchadas con tu esperma y tu codicia, y dile a tu madre, a tu esposa y a tu suegra, que yací contigo mientras había una historia que contar.


Non sei con que animal estou a deitar, parece xemer como unha muller pero está cheo de contradicións; talvez exista máis dunha alma na súa volubilidade, necesaria para delinquir un paraíso e un soño.
Leva-me a ese baile, sempre a esa verbena, coa linguaxe dos perdidos  e unha mala cervexa. Só existe a perspectiva dun mar e unha paisaxe, así que retira esas toallas sucias nas que me desangro, manchadas co teu esperma e a túa cobiza, e di-lle á túa nai, á túa esposa e á túa sogra, que xacín contigo mentres había unha historia que contar.
No tardarás en irte con el primer andrajoso que te ofrezca un trago porque tal vez pienses que hay un baile detrás del brillo de una copa y un poema. Se estremece el alma con la impostura erótica de un Diógenes triste, languidecido en su hez, pero por allí llega la salvadora de los perros vociferando su trashumancia y su licor de absenta. Está atada a una correa de bastardos que orinan hasch con el letrero de "No soy lo que ves". ¿Volverás a mí para malversar la ebriedad de las noches? ¿Regresarás como un animal domesticado para el amor? ¿Acaso no sé callar y otorgar cuando apesto a muerte?



Non tardarás en ir co primeiro esfarrapado que che ofreza un grolo porque talvez penses que hai unha foliada detrás do brillo dunha copa e un poema. Estremece-se a alma coa impostura erótica dun Dióxenes triste, languidecido na súa fez, pero por alí chega a salvadora dos cans vociferando a súa transhumancia e o seu licor de absenta. Está atada a unha correa de bastardos que ouriñan hasch co letreiro de "Non son o que ves". Volverás á min para malversar a ebriedade das noites? Regresarás como un animal domesticado para o amor? Seica non sei calar e outorgar cando apesto a morte?
¿Qué clase de literatura se convierte en agravio? ¿Qué causa recobrar de la ausencia? ¿Qué víscera rescatar del olvido?
Si utilizamos la poesía para mentir, no habrá metáfora para trascender con el verbo al reclinar del suicidio y los pasos. Si el amor no es la usura que nos debemos, si la piel no es el naufragio aceptable, qué voluble contradicción transitará nuestra ansia. Si no hay un cuerpo al que asirse, qué amplitud de cielo y deriva. Si el miserable no ama su miseria un terrible destino le acecha en la inmundicia, pero si el miserable ama su indigencia apartará a todos de su corazón.



Que clase de literatura torna en agravio? Que causa recobrar da ausencia? Que víscera rescatar do esquezo?
Se utilizamos a poesía para mentir, non haberá metáfora para transcender ao reclinar do suicidio e os pasos. Se o amor non é a usura que nos debemos, se a pel non é o naufraxio aceptable, que voluble contradición transitará a nosa ansia. Se non hai un corpo ao que asir-se, que amplitude de ceo  e deriva. Se o miserable non ama a súa miseria un terrible destino axexa na inmundicia, pero se a miserable ama a súa indixencia apartará a todos do seu corazón.
Es mejor no poseer nada que arrastrarnos como moribundos por un hilo de existencia, a veces la verdadera esperanza está en lo irresoluble.



É mellor non posuír nada que nos arrastrar como moribundos por un fío de existencia, ás veces a verdadeira esperanza está no irresoluble.
Profundiza en mi alma, corazón, profundiza en un cielo a todas luces maldito. Mi execrable voluntad fue buscando la entrega y algo que ardiera como la belleza en el ala del abejaruco. ¿Qué sustancia es el afecto comparado con una croqueta canina? ¿En qué pueden parecerse? Pienso en el amor, pienso para perros.



Profunda na miña alma, corazón, profunda nun ceo de xeito evidente e maldito. A miña execrable vontade foi buscando a entrega e algo que arde-se como a beleza na á do abelleiro. Que sustancia é o afecto comparado cunha croqueta canina? En que se poden asemellar? Penso no amor, penso para cans.

Las hojas están acariciando su inminente destino.


-Sandra Garrido- 


Es el declive lo que acarician las hojas, lo que no se debe cerrar a golpe de pestillo. Es una finalidad lo que atrapa la consistencia de un eco, mas nunca fue una claudicación ese vencimiento de la materia sobre la materia, el mismo peso se corresponde con la continuidad inevitable del crujido.



As follas están a acariñar o seu inminente destino.


-Sandra Garrido-


É o declive o que acariñan as follas, o que non se debe cerrar a golpe de fecho. É unha finalidade o que atrapa a consistencia dun eco, mais nunca foi unha claudicación ese vencemento da materia sobre a materia, o mesmo peso corresponde-se coa continuidade inevitable do balbordo.
Eres el poema que regresa del amor y el amor inconmensurable del poema. Eres la burla que ha puesto el destino ante mis pasos, la superación lírica, la superstición de lo sensible en la necesidad de lo nombrable. Un simple mortal no puede hacer nada contra la magnitud de los astros, y un cielo anodino y magnífico debe ser desposado por otra vehemencia. La brisa marina es tomada por el ave para alzar el vuelo. ¡Vuela entonces, corazón infranqueable, sobrevuela la mundanalidad de los escombros, las ruinas de un paraíso! ¡Yo te amaré, desacostumbrado amor, hasta la noche de los incendios!



Es o poema que regresa do amor e o amor inconmensurable do poema. Es a burla que puxo o destino ante os meus pasos, a superación lírica, a superstición do sensible na necesidade do nomeable. Un simple mortal non pode facer nada contra a magnitude dos astros, e un ceo anódino e magnífico debe ser desposado por outra vehemencia. A brisa mariña é tomada polo ave para alzar o voo. ¡Voa entón, corazón infranqueable, sobrevoa a mundanidade dos cascallos, as ruínas dun paraíso. Eu amarei-te, desacostumado amor, até a noite dos incendios!



Te amo, beso exquisito, y qué vanidad en tus labios no hace lluvia. Te amo, porción olisqueada de un seno materno, detrito caprino y abono elemental para mi desnaturalizado alfabeto. Te amo de la misma manera que a una impresora 3d en la que recrearé tu coño y me ordenaré a tu imagen. Quiero toda la gendarmería de tus versos como embrutecidos franceses bailando el cancán (por favor, no cierres los ojos cuando muestren su donaire). ¿Qué espectáculo carece de belleza cuando la luz prostituida hiede a alabardero? Bésame el cielo de la marroquinería. No hay destino más hermoso que ser una bellota enterrada por ardillas y regada por un cuartillo de inocencia.



Amo-te, bico exquisito, e que vaidade nos teus beizos non fai choiva. Amo-te, porción ulida dun seo materno, detrito caprino e abono elemental para o meu desnaturalizado alfabeto. Amo-te a xeito dunha impresora 3d na que recrearei a túa cona e me ordenarei á túa imaxe. Quero toda a xendarmería dos teus versos como embrutecidos franceses bailando o cancán (por favor, non peches os ollos cando amosen o seu donaire). Que espectáculo carece de beleza cando a luz prostituída cheira a alabardeiro? Bica-me o ceo da marroquinería. Non hai destino máis fermoso que ser unha landra soterrada por esquíos e regada por un cuartillo de inocencia.
Todo es libre albedrío cuando nos detenemos en el almizcle de los cuerpos, cuando nos acercamos a sentir la ebriedad como un perfume.
¿Qué decir de la magnífica virtud de mi hembra con su soliloquio? ¿Qué aguardar si la lengua no excede cada centímetro de aceptación hacia los licores de sus resuellos?
Si quieres exaltación lo haremos como piratas sobre la cangreja. Ahora que nos bendicen corsarias galernas por qué dejar a los Ángeles sin una canción de Nickelback. Ahora que nuestro botín es la entropía, por qué no sublimar la bestia al gemido. Mi corazón desciende, añil como un día de hambruna en la siesta de los faunos. Para que el navío pueda mostrar su enseña, el pabellón debe ondear en alta mar.



Todo é libre albedrío cando nos detemos no almiscre dos corpos, cando nos achegamos a sentir a ebriedade como un perfume.
Que dicir da magnífica virtude da miña femia co seu soliloquio? Que agardar se a lingua non excede cada centímetro de aceptación cara aos licores dos seus resollos?
Se queres exaltación faremos como piratas sobre a cangrexa. Agora que nos bendín corsarias galernas por que deixar aos Anxos sen unha canción de Nickelback. Agora que o noso botín é a entropía, por que non sublimar a besta ao xemer. O meu corazón descende, anil como un día de fame na sesta dos faunos. Para que a nave poida amosar a súa insignia, o pavillón debe ondear en alta mar.
Vamos al encuentro de un cielo aunque no nos pertenezca su gloria, pero para qué mancharlo todo con borrones, para qué horadar como gusanos en el corazón si las manos sin brújula son el dispensario del alma. ¿Ahora que podemos reír debemos lamentarnos? ¿Qué voluntad no ingiere su tedio o su credo por una certeza de lluvia, o es que el bosque debe cubrirse de llamas para añorar lo sagrado?



Imos ao encontro dun ceo aínda que non nos pertenzan os seus dons, pero para que o manchar todo con borróns, para que triscar como vermes no corazón se as mans sen compás son o dispensario da alma. Agora que podemos rir debemos lamentar-nos? Que vontade non inxire o seu tedio ou o seu credo por unha certeza de choiva, ou é que o bosque debe cubrir-se de lapas para estrañar o sagrado?
Hasta que el odio se desplome penetrado por el amor y las hojas caigan sobre el querubín de otoño, formidable en el lecho raído de las horas.
Un temperamento de Ángel, voluble bajo el cielo protector, demoledor en las entrañas de la muerte, nos observará sin rostro y nos dirá que el Dios nos ama sin condicionantes hasta que el odio se desplome penetrado por el amor.
El Hacedor ha puesto sus estrellas para guiarnos como cabellos de brugmansia. Abrazados a los zarcillos de la vid los cuerpos son aceptación, usura apacentando el raso, niebla salobre en ausencia de dolor. La morada del ojo es su prisión hasta que el odio se desplome penetrado por el amor.
 
 
 
Até que o odio esborralle penetrado polo amor e as follas caian sobre o querubín de outono, formidable no leito raído das horas.
Un temperamento de Anxo, voluble baixo o ceo protector, demoledor nas entrañas da morte, observara-nos sen rostro e dirá-nos que o Deus nos ama sen condicionantes até que o odio esborralle penetrado polo amor.
O Facedor puxo as súas estrelas para guiarnos como cabelos de brugmansia. Abrazados aos colgantes da vide os corpos son aceptación, usura apacentando o raso, brétema salobre en ausencia de dor. A morada do ollo é a súa prisión até que o odio esborralle penetrado polo amor.
Imagina que yo soy ese loco con una empanada en las manos -el loco no sabe comer sin tenedores, sin aristocracia y sin placenta-, e imagina que tu manicomio nos sirve de servilletero; después de todo, el refinamiento nos limpia la gula de los labios y nos besa la legaña del ojo. El amor de ese ser superior, abrupto sobre un castillo de convencionalismos, es el eructo y la onomatopeya sobre tu alma. Imagínalo con aires burgueses y nobiliarios asomándose al balcón de tus senos para acariciar la orla de tus pezones con rape en la narigada.
Maldice esa presunción de hombre que quiere apoderarse de tus gemidos con voz de regaliz y un chupete en el ano. Ámalo como la anarquía a su inquisidor, pues la inquisición nunca deja de torturar y el mayor tormento es el aprecio. 



Imaxina que eu son ese tolo cunha empanada nas mans -o tolo non sabe comer sen garfos, sen aristocracia e sen placenta-, e imaxina que o teu manicomio serve de garda-panos; despois de todo, o refinamento limpa-nos a gula dos labios e bica-nos a lagaña do ollo. O amor dese ser superior, abrupto sobre un castelo de convencionalismos, é o eructo e a onomatopea sobre a túa alma. Imaxina-o con aires burgueses e nobiliarios asomando-se ao balcón dos teus seos para acariñar a orla das túas mamilas con rape no nariz.
Maldí esa presunción de home que se quere apoderar dos teus xemidos con voz de regalicia e un chupete no ano. Ama-o como a anarquía ao seu inquisidor, pois a inquisición nunca deixa de torturar e o maior tormento é o aprecio.
Le dije a mi amada que me mintiera cuando hacíamos el amor, hasta que se convirtió en una mentirosa compulsiva del sexo. Ahora se dedica a azuzar a los perros por las calles, a jalear a los gallos y a los patos (por eso su enfermedad tiene nombre de patología).



Dixen-lle á miña amada que me mentese cando faciamos o amor, até que se converteu nunha mentireira compulsiva do sexo. Agora adica-se a azuar aos cans polas rúas, a acirrar aos galos e instigar aos parrulos (por iso a súa enfermidade ten nome de patoloxía).
Por no saber amar eres un ebrio poeta, un cielo a todas luces bello, atrapado en polvo de centellas.
Recoge la voluntad como un tesoro mientras el desafecto juega a envilecer. Igual que las ondas toda generación produce un rumor y una constancia.
La niña dulce es guiada por el dulce muchacho que se apoya como un cordero en la sangre de las jambas. ¡Dame el alma infantil que alimenta al hombre y hazme niño en la depravación de tus ciudades!
Observa la abundancia de una mujer y cómo otra se jacta de sus proporciones, pues es tiempo de ridiculizar nuestras pasiones.
 
 
 
Por non saber amar es un ebrio poeta, un ceo de xeito evidente fermoso, atrapado en po de faíscas.
Recolle a vontade como un tesouro mentres o desafecto xoga a envilecer. Igual que as ondas toda xeración produce un rumor e unha constancia.
A nena doce é guiada polo doce rapaz que se apoia como un cordeiro no sangue das xambas. ¡Dáme a alma infantil que alimenta ao home e fai-me cativo na depravación das túas cidades!
Observa a abundancia dunha muller e como outra se xacta das súas proporcións, pois é tempo de ridiculizar as nosas paixóns.
Me amarraré a tu grupa, a tu tímido reflejo de animal, y tu tibio excremento será catado por mi hocico. Podré mancharme con el condescendiente aroma de tus nalgas y tu rabo me abofeteará todas las moscas. Pero, desairada, con menosprecio de yeguada, relincharás mi nombre en los establos y orinarás tu contrición sobre mi rostro -llena de rabia-, una ofensa que mi alma de cobertizo sabrá recompensar sin controversia cuando rumiemos la promesa de cabalgar juntos.



Amarrarei-me ao teus cuartos traseiros, ao teu tímido reflexo de animal, e o teu morno excremento será catado polo meu fociño. Poderei manchar-me co condescendente aroma das túas nádegas e o teu rabo losqueando-me todas as moscas. Pero, desairada, con menosprezo de eguada, rincharás o meu nome nos cortellos e ouriñarás a túa contrición sobre o meu rostro -chea de rabia-, unha ofensa que a miña alma de alpendre saberá recompensar sen controversia cando rumiemos a promesa de cabalgar xuntos.
Desciende el sol como un toro herido por la espada. Mis alas se recrean en la dulce penitencia de un cuerpo recostado. Recuerda la ceremonia de los astros, las premoniciones que a tus ojos se asomaban, la morena alegría del pan caliente, y acostúmbrate a posar sin desaire, hermosa como una lavandera arrodillada.
 
 
 
Descende o sol como un touro ferido pola espada. As miñas ás recrean-se na doce penitencia dun corpo recostado. Lembra a cerimonia dos astros, as premonicións que aos teus ollos asomaban, a morena ledicia do pan quente, e afai-te a pousar sen desaire, fermosa como unha lavandeira axeonllada.
El río lleva nuestro amor a su orilla sedienta y los serbales muestran sus bayas bermejas como preciosas guirnaldas de sangre. El cielo cae, toisón de oro, sobre un labio romo -renacuajo infantil e incrédulo, deja que mi beso acierte a comerse el batracio-.
Mientras te recoges absorta en la lectura, bajo las hojas del sicomoro te observo. Ya no perteneces a mis ojos, eres de mi alma, y ni siquiera en mi alma permanecerás inmutable.


O río leva o noso amor á súa beira sedenta e as sorbeiras mostran os seus froitos vermellos como preciosas grilandas de sangue. O ceo cae, vélaro de ouro, sobre un beizo romo -cullarapo infantil e incrédulo, deixa que o meu bico acerte a comer-se o batracio-.
Mentres te recolles absorta na lectura, baixo as follas do sicómoro estou a observar-te. Xa non pertences aos meus ollos, es da miña alma, e nin sequera na miña alma permanecerás inmutable.
Se pueden reescribir las historias, te sorprenderías porque el resultado también llega al alma y nunca deja de fascinarnos.
Arrancaría las alas de ese ser intrascendente pero su cuerpo lo dejaría encendido para las luciérnagas. Si la mariposa es la mentira y la perfección, el gusano debe ser la medida y la certeza.
 
 
 
Poden-se reescribir as historias, sorprenderías-te porque o resultado tamén chega á alma e nunca nos deixa de fascinar.
Arrincaría as ás dese ser intranscendente pero o seu corpo deixaría-o aceso para as luciferinas. Se a bolboreta é a mentira e a perfección, o verme debe ser a medida e a certeza.
Estuve liando a la chica equivocada. Sólo quería preservar el crujido de sus huesos, una encrucijada tortuosa en el compendio del amor.
¿Cómo describir las llamas cuando se arde en sus hogueras? Agua, fuego y tierra... ¡Amor alevoso como el aire! No hay mucho que decir cuando te acercas a lo formidable.
Para amar pensamos en la exquisitez del plato, en la frescura de las viandas, y, ya pletóricos de lo sórdido y lo bello, acometemos la más baja poesía de las pasiones.
Desangrada arbitrariedad que mancha las gasas, en el cuento de las migajas éstas son la trampa.



Estiven a lear coa moza equivocada. Só quería preservar o son dos seus ósos, unha encrucillada tortuosa no compendio do amor.
De que xeito describir as lapas cando se arde nas súas fogueiras? Auga, lume e terra... Amor aleivoso como o aire! Non hai moito que dicir cando achegas ao formidable.
Para amar pensamos na exquisitez do prato, na frescura das viandas, e, xa pletóricos do sórdido e o excelso, acometemos a máis baixa poesía das paixóns.
Desangrada arbitrariedade que lixa as gasas, no conto das migallas estas son a trampa.



Regresar para abrazar un vacío, llenarlo de solitarias notas que pronuncien nuestros nombres y mariposas que vendan caros sus alfileres.
En el nido comeremos gusanos o se comerán los amantes los ojos. Llegará el tiempo que sin brazos y sin piernas nuestros muñones se detengan a meditar...
 
 
 
Regresar para apertar un baleiro, enche-lo de solitarias notas que pronuncien os nosos nomes e bolboretas que vendan caros os seus alfinetes.
No niño comeremos insectos ou se comerán os amantes os ollos. Chegará o tempo que sen brazos e sen pernas os nosos tocos se deteñan a meditar...
Creo que la piel desea ser manchada y pertrechada por el instinto hasta la perdición, el amor es lo que hipócritamente llamamos abatimiento.



Creo que a pel desexa ser manchada e abastecida polo instinto até a perdición,  o amor é o que hipocritamente chamamos abatemento.
En el amor, al contrario que en la naturaleza, la certeza es la involución. Pasas de convertirte en follatodo a follamigo, follanada y follamierda, hasta que te sientes un Australopiteco del sexo.



No amor, ao contrario que na natureza, a certeza é a involución. Pasas de converter en follatodo a follamigo, follanada e follamerda, até que te sentes un Australopiteco do sexo.
Yo, más que tú, fui el osado amante de los cuerpos. ¿De qué sirve la literatura si no excedemos el burdel de los ojos?
Yo, más que tú, quise dormir en tus callejas, al lado de los despojos, amparado en tu belleza. Yo, más que tú, deseé profundizar en nuestro encuentro para gozar el verdadero idilio.
 
 
 
Eu, máis que ti, fun o ousado amante dos corpos. De que serve a literatura se non excedemos o bordel dos ollos?
Eu, máis que ti, quixen durmir nas túas quellas, á beira dos refugallos, amparado na túa fermosura. Eu, máis que ti, desexei profundar no noso encontro para gozar o verdadeiro idilio.
Hice el amor con mil mujeres antes de conocer a la mujer con la que no haría nada.

Un beso humilló sus labios de contrición y su boca se desgajó como una naranja, me salpicó con su saliva igual que un molinillo de agua y le insinué: no penetres aún mi falo con la lascivia de tu lengua.

Hice el amor con mil mujeres antes de conocer a la mujer con la que no haría nada.

Ni siquiera rocé el halo de sus pezones y la turgencia viva de sus pechos me amonestó con descaro. Quiso crucificarme a sus senos, pero el crucificado trató de reprender la voluntad de las mamas, y le dijo: aguarda, es tiempo de vinagres y Longinus.

Hice el amor con mil mujeres antes de conocer a la mujer con la que no haría nada.

La humedad de su conejo le manchó las bragas como a una ramera patizamba. Antes de llegar al ojo de la tormenta su útero era una carabina italiana que oraba en latín todas las misas, el prieto ano se arreboló de caramelo para el dispensario de mi dicha. Ya era mía sin propasar uno solo de sus cabellos y sangró el corazón como un pene mordido por soviéticos.

Hice el amor con mil mujeres antes de conocer a la mujer con la que no haría nada.

Así nos amamos sin coito alguno que hasta temí dejarla preñada, y, por Dios, que la preñé sin rozamiento como a veces ocurre en los conventos.
Fuimos felices porque nunca yacimos juntos, ni hubo cohabitación, ni fornicación, ni impudicia, y la familia siguió creciendo.

Hice el amor con mil mujeres antes de conocer a la mujer con la que no haría nada.



Fixen o amor con mil mulleres antes de coñecer á muller coa que non faría cousa algunha.

Un bico humillou os seus labios de contrición e a súa boca esgazou como unha laranxa, salpicou-me coa súa saliva mesmo que un muíño de auga e insinuei: non penetres aínda o meu falo coa lascivia da túa lingua.

Fixen o amor con mil mulleres antes de coñecer á muller coa que non faría cousa algunha.

Nin sequera rocei o halo das súas mamilas e a turxescencia viva dos seus peitos amoestou-me con descaro. Quixo crucificar-me aos seus seos, pero o crucificado tratou de reprender a vontade das mamas, e dixo: agarda, é tempo de vinagres e Longinus.

Fixen o amor con mil mulleres antes de coñecer á muller coa que non faría cousa algunha.

A humidade do seu coello manchou-lle as bragas como a unha rameira de pernas retortas. Antes de chegar ao ollo da tormenta o seu útero era unha carabina italiana que oraba en latín todas as misas, o preto ano arrebolou de caramelo para o dispensario da miña dita. Xa era miña sen exceder un só dos seus cabelos e sangrou o corazón como un pene mordido por soviéticos.

Fixen o amor con mil mulleres antes de coñecer á muller coa que non faría cousa algunha.

Así nos amamos sen coito algún que até temín deixa-la preñada, e, por Deus, que empreñou sen rozamento como ás veces ocorre nos conventos.
Fomos felices porque nunca xacemos xuntos, nin houbo cohabitación, nin fornicación, nin impudicia, e a familia seguía a medrar.

Fixen o amor con mil mulleres antes de coñecer á muller coa que non faría cousa algunha.
Desarbolados los aparejos en el naciente, clandestinos y espoleados por una conciencia inútil, hazme el amor con un capricho nunca antes sitiado por otra maldad, que yo acogeré esa voluntad impía y la haré dichosa de mis maleficios.



Desarborados os aparellos no nacente, clandestinos e esporeados por unha conciencia inútil, fai-me o amor cun capricho nunca antes procurado por outra maldade, que eu acollerei esa vontade impía e farei-na digna dos meus maleficios.
 
Todo lo que ama nos devuelve un rostro desposado. Desposeídos de corazón, nos arrastramos por el fango del alma y tenemos que albergar otros mundos para hacernos con la furia del ciclón y dejar de malversar los silencios.
Aquello que nos ama vive en nosotros, meteoros perdidos retornando a los ojos, alas rotas para emprender el vacío.
Ojala, en vez de maldecir, pudiéramos dejar algo de inspiración en los cuerpos hacinados... Cuando todo parezca desistir nos crecerán apéndices de ángel.
 
 
 
Todo o que ama nos devolve un rostro desposado. Desposuídos de corazón, arrástramo-nos polo lodo da alma e temos que albergar outros mundos para facer-nos coa furia do ciclón e deixar de malversar os silencios.
Aquilo que nos ama vive en nós, meteoros perdidos retornando aos ollos,  ás rotas para emprender o baleiro.
Oxalá, no canto de maldicir, puidésemos deixar algo de inspiración nos corpos amoreados... Cando todo pareza desistir creceran-nos apéndices de anxo.
Señor, desconozco la diferencia entre una mujer y una perra, y apenas distingo un animal de una roca, no me dejes caer en la carne de unos labios sin santificar y en los brazos de una criatura onerosa. Líbrame de los reptiles, la ponzoña y la poesía, hazme marsupial en la bolsa de los lactantes y mamífero en todas tus oraciones.



Señor, descoñezo a diferenza entre unha muller e unha cadela, e apenas distingo un animal dunha rocha, non me deixes caer na desgracia duns labios sen santificar e nos brazos dunha criatura onerosa. Libra-me dos réptiles, a pezoña e a poesía, fai-me marsupial na bolsa dos lactantes e mamífero en todas as túas pregarias.
Se supone que escribimos para ser amados, por un alter ego, por un demiurgo, por un Dios; desnudando la perfección delante de los ojos que observan la barbarie.
Si has llegado a mis dedos por qué he de claudicar en el verso. Si no puedo tenerte por qué he de reconocerte. Tú deberías hacer lo mismo... Si has tocado el cielo es inútil detenerse en los pájaros.
 
 
 
Supón-se que escribimos para ser amados, por un alter ego, por un demiúrgo, por un Deus; espindo a perfección diante dos ollos que observan a barbarie.
Se chegaches aos meus dedos por que hei de claudicar no verso. Se non podo ter-te por que hei de recoñecer-te. Ti deberías facer o mesmo... Se tocas o ceo é inútil deter-se nos paxaros.
Pesadez de lo innombrable en lo terrible... La única forma de olvidar a una hembra es yacer con otra, caballería prusiana y una Cruz de Hierro en el escroto. ¡Oh, poesía, sedúceme con una caricia de tu indignidad que yo pondré en ti un alma de zapadores!



O peso do innominable no terrible... A única forma de esquecer a unha femia é xacer con outra, cabalería prusiana e unha Cruz de Ferro no escroto. Oh, poesía, seduce-me cunha caricia da túa indignidade que eu poñerei en ti unha alma de zapadores!
Como el templado rayo que escruta las nubes y llega a nuestro rostro, o ese resplandor lumínico a través de una obsesión, fui engañado por todas las luces igual que una polilla de garaje.



Como o tépedo raio que escruta as nubes e chega ao noso rostro, ou ese resplandor lumínico a través dunha obsesión, fun enganado por todas as luces igual que unha couza de garaxe.
Ya que estoy perdido por qué flanquear el corazón de los incendios, ¿por qué no abrasarse hasta la ceniza y el azul cobalto? La mano de mi amada precipita los leños hacia mi martirio y la piel arde donde la poesía es dolor. La sangre se desprende del hueso y el oído ya no atrapa la ruidosa multitud, sólo crepitan y reverberan las llamas. ¡Ingratitud, mi alma es el infierno y la mortaja, recoge los restos calcinados con tu nombre!
 
 
 
Xa que estou perdido por que flanquear o corazón dos incendios, ¿por que non abrasar-se até a cinza e o azul cobalto? A man da miña amada precipita os madeiros cara ao meu martirio e a pel arde onde a poesía é dor. O sangue desprende-se do óso e o oído xa non atrapa a ruidosa multitude, só crepitan e reverberan as chamas. Ingratitude, a miña alma é o inferno e o sudario, recolle os restos calcinados co teu nome!
¿Esos poetas se dedican a vivir algo de lo que escriben, o describen únicamente la vida a la que renuncian y el tedio que atesoran?



Eses poetas dedican-se a vivir algo do que escriben ou describen unicamente a vida á que renuncian e o tedio que atesouran?
Primero fueron tus almas, siete almas a kilo de placer. Me deleitaste con un kilo y un cuarto de tu amor en la balanza. Después fue el desencuentro, una parte de corazón para los ecos del camino y el helio, pero la canción seguía sin pertenecernos. No se puede circunscribir un baile a una ola sin adentrarse en la  mareas.
No me importó ser un desperdicio en tu despensa, un bestiario del buen amar y el buen morir; pero hasta los milagros de semen deben ser pesados, calibrados y mensurados, si ansiamos adentrarnos en las profundidades. Al final no se le puede hacer sombra a un poema, amarrar un mar entre pilotes o cambiar el destino que se escribe en los versos.



Primeiro foron as túas almas, sete almas a quilo de pracer. Deleitaches-me cun quilo e un cuarto do teu amor na balanza. Despois foi a falta de encontro, unha parte de corazón para os ecos do camiño e o helio, pero a canción seguía sen pertencer-nos. Non se pode circunscribir un baile a unha onda sen penetrar nas mareas.
Non me importou ser un refugallo na túa despensa, un bestiario do bo amar e o bo morrer; pero até os milagres de seme deben ser pesados, calibrados e medidos, se ansiamos penetrar nas profundidades. Ao final non se lle pode facer sombra a un poema, amarrar un mar entre pilotes ou cambiar o destino que se escribe nos versos.


Creo que he amado a una chiquilla de veinte años y si nos acostamos amaneceré maquillado y con extensiones en el cráneo; eso sí, nunca más recordaré mi antiguo olor, ella se encargará de perfumarme a diario.
Creo que sería fácil permanecer a su lado, aunque tendría que arrancarle la inocencia a mordiscos hasta quebrar sus uñas postizas.
Mancillaría su alma joven con indecente satisfacción para llegar a su corazón y perderme en un orgasmo de mariposas atormentadas.
Una muchacha así necesita un hombre adulto, adúltero, asqueado de la existencia, para rehusar el amor y balancearnos en sus tinieblas.
Tiene unos ojos bellos y un cabello descuidado: la estética llevada a un extremo nos convierte en una horrenda caricatura.
Hay algo impúdico y anormal en su sonrisa, algo que sueña las mieles de un hombre y perece en su desequilibrio.
Adoro ser amado por una fulana del anarquismo... Con el tiempo insistirá en liberarme de mis doctrinas para ayudarme a probar otros cielos: cualquier firmamento es oscuro si no delinquimos sus estrellas.


Creo que amei a unha rapaza de vinte anos e se nos deitamos amecerei maquillado e con extensións no cranio; iso si, nunca máis lembrarei o meu antigo esplendor, ela encargara-se de perfumarme a diario.
Creo que sería fácil permanecer ao seu carón, aínda que tería que arrincar-lle a inocencia a trabadelas até crebar as súas uñas postizas.
Lixaría a súa alma nova con indecente satisfacción para chegar ao seu corazón e perder-me nun orgasmo de bolboretas atormentadas.
Unha rapaza así necesita un home adulto, adúltero, con noxo da existencia, para refungar o amor e balancear-nos nas súas tebras.
Ten uns ollos fermosos e un cabelo desamañado: a estética levada a un extremo converte-nos nunha horrenda caricatura.
Hai algo impúdico e anormal no seu sorriso, algo que soña o mel dun home e perece no seu desequilibrio.
Adoro ser amado por unha fulana do anarquismo... Co tempo insistirá en liberar-me das miñas doutrinas para axudar-me a probar outros ceos: calquera firmamento é escuro se non delinquimos as súas estrelas.
Porque nos dejamos tirados en el verso y no navegamos hacia ningún lugar. Porque la criatura llora de inanición. Porque el destino de los hombres es perecer de insatisfacción... Al final el alma se desdibuja como un garabato de tinta en los papeles. Hemos perdido el tiempo si el pulmón que respira no es abrazado por la asfixia y el mar no nos devuelve a los ahogados. Corazón encorvado y giboso, porque nos dejamos a tiempo sin dejarnos.



Porque nos deixamos tirados no verso e non navegamos cara a ningures. Porque a criatura chora de inanición. Porque o destino dos homes é perecer de insatisfacción... Ao final a alma desdí-se como un garabato de tinta nos papeis. Perdemos o tempo se o pulmón que respira non é abrazado pola asfixia e o mar non nos devolve aos afogados. Corazón encurvado e xiboso, porque nos deixamos a tempo sen nos deixar.
Tú, que estás perdido y no paras de sangrar, observa la rosa como tiembla entre los dedos, arrancada de su tallo en la ablación, desprendida de su aroma para siempre. Cómo el solitario astro se yergue imponente y pleno reverbera una historia escrita con constancia. Dentro del pálido reflejo, ella diluye un corazón en las infinitas aguas matriciales para que el pie descalzo bese la espuma de una ola bañada por el sol. Ajeno al despertar de la incólume belleza, la dulzura del abismo es incapaz de sostener la leve usurpación. Y nadie, y más tarde nada, bajo la tersa figura de arena y tesoros agazapados, la estrella regresa a su orfandad.



Ti, que estás perdido e non deixas de sangrar, observa a rosa como treme entre os dedos, arrincada do seu talo na ablación, desprendida do seu aroma para sempre. Como se ergue impoñente o solitario astro e pleno reverbera unha historia escrita con constancia. Dentro do pálido reflexo, ela dilúe o seu corazón nas infinitas augas matriciais para que o pé descalzo bique a escuma dunha onda bañada polo sol. Alleo ao espertar da incólume beleza, a dozura do abismo é incapaz de soster a leve usurpación. E ninguén, e máis tarde nada, baixo a tersa figura de area e tesouros acazapados, a estrela regresa á súa orfandade.