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No sé con qué animal me acuesto, parece gemir como una mujer pero está lleno de contradicciones; tal vez exista más de un alma en su volubilidad, necesaria para delinquir un paraíso y un sueño.
Llévame a ese baile, siempre a esa verbena, con el lenguaje de los perdidos y una mala cerveza. Sólo existe la perspectiva de un mar y un paisaje, así que retira esas toallas sucias en las que me desangro, manchadas con tu esperma y tu codicia, y dile a tu madre, a tu esposa y a tu suegra, que yací contigo mientras había una historia que contar.


Non sei con que animal estou a deitar, parece xemer como unha muller pero está cheo de contradicións; talvez exista máis dunha alma na súa volubilidade, necesaria para delinquir un paraíso e un soño.
Leva-me a ese baile, sempre a esa verbena, coa linguaxe dos perdidos  e unha mala cervexa. Só existe a perspectiva dun mar e unha paisaxe, así que retira esas toallas sucias nas que me desangro, manchadas co teu esperma e a túa cobiza, e di-lle á túa nai, á túa esposa e á túa sogra, que xacín contigo mentres había unha historia que contar.

11 comentarios:

  1. El hombre es animal antes que hombre y las contradicciones son su manera de afrontar su relatividad. Su reacción pues es antes animal que humana, así nos lleva siempre la delantera luchando en contra del paso del tiempo. Sólo cuando por fin rompe su cordón umbilical es cuando se parece más a su proyección

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    1. Interesante reflexión. Somos animales humanos, ¿por qué desvincularnos de nuestra conciencia primitiva para recrearnos con el crimen de la razón? El civismo, con ideas, utopías, costumbres y normas, no deja de ser salvaje.

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  2. Hoy leía sobre el sistema límbico y sobre la amigdala donde se registran nuestras emociones. Y esta demostrado que nuestras emociones no siempre son ordenadas por el neocortex y no son razonadas. De ahí el instinto. La memoria ancestral. De ahí que perdamos la razón por las pasiones y el corazón suela ser quien nos dice la verdad.

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    1. Amigdalitis de presunción y el alma en los riñones: la pasión no puede ser razonada y el corazón inventa sus certezas.

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  3. Por desgracia nuestra emoción animal es la primera que salta y nos arrastra muchas veces: comprenderlo es un primer paso. Si encontramos placer en nuestro instinto animal es que algo necesitamos trabajar, si no lo encontramos ¡alerta! porque nos puede desequilibrar un día: "yo soy yo", no lo que tú quieres que sea. Y el poder es mío

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    1. El equilibrio entre ambas y el autocontrol . De hecho a causado muertes por esa falta de consciencia

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    2. Cuando nos asomamos a la animalidad es cuando recobramos nuestra alma y nuestra virtud, ¿qué clase de desgracia canina no lame nuestras manos aunque busque la yugular con los ojos? Es el deseo, lo que aparentamos y postergamos con nuestra conducta, es la emoción lo que maltratamos con el equilibrio y la censura de nuestros instintos.
      Yo soy mi animal, el ser civilizado es la correa.

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    3. Conocerse y saberse y ser consciente de quienes somos y controlar nuestros impulsos no es maltratar nuestras emociones. Nuestras emociones también maltrata a veces a nuestra conciencia, precisamente cuando se pierde el control sobre ellas, tu habla de deseo, pero yo ahora hablo a emociones como la ira, el miedo, a veces nos llevan a hacer cosas de las que nos podemos arrepentir toda la vida. Cuando dejamos al libre abedrío a las emociones ellas pueden tomar el control de todos nuestros actos y crear un desequilibrio tal que nos enferma. Es lo que nos diferencia del animal. Nuestro cerebro racional debe estar en total armonía y equilibrio con el emocional. Ambos son tan necesarios que si uno de los dos no anda bien o esta por encima del otro es cuando puede ocasionar un desastre. No obstante los instintos y las emociones también nos salvan la vida, por esos microsegundos en los que el raciocinio no controla a la emoción, para ejemplo tenemos el miedo que nos alerta de algo e incluso bombea más sangre a las extremidades inferiores para la huida. A todo esto me refería. El instinto nos advierte, no hay que censurarlo.Pero tampoco ser esclavos de nuestras emociones.

      Cito a Aristóteles

      cualquiera puede enfadarse eso es algo muy sencillo.
      Pero enfadarse con la persona adecuada en el grado exacto en el momento oportuno ... no resulta tan sencillo.

      Tenemos que ser inteligentes emocionalmente para vivir en un estado de plenitud

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    4. Te entiendo y me gusta leerte así, con esa profundidad... Sólo cuestiono el raciocinio, la bestialidad escondida e inherente a la "razón", la trampa y el fantasma de la idea y del juicio (muy cercana al prejuicio y la ignominia). Por ejemplo, racionalizar el odio es lo que nos ha llevado a los campos de exterminio.

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    5. Yo en este tema tocaría la falta de espiritualidad y de ese amor altruista del que te he hablado en otras ocasiones, yo creo que todo aquello que justificamos no es más que egoísmo, en nuestra civilización aun puede más el egoísmo que el amor y siempre y cuando haya un interés tras un acto, mal vamos. Aunque es muy complicado deshacerse de los prejuicios y de la mala educación de la sociedad, se puede. Creo que depende de la evolución de cada espíritu. Aunque le queda mucho a nuestra especie por evolucionar en cuanto a su "verdadero ser" pero Raul los poderosos viven "demasiado bien" aunque en su realidad de materialismo. Nos manipulan constantemente para sus beneficios capitalistas y la ignorancia de muchos que lo consentimos.
      La historia no está ni más ni menos que para aprender de ella.
      Incluso los exterminios, aunque suene muy feo decirlo.
      Yo creo que todo cuanto pasa es necesario para la evolución.

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    6. tal vez la evolución fomente nuevos tecnicismos para la masacre. Olvidamos muy pronto por eso estamos condenados a repetir la historia. No aprendemos, Sandra, cada generación escribe con sangre su incapacidad y su destino.

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