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No te diré dónde la voz se hace infructuosa si rescata peces y atraviesa redes de presunción. Dicen que ya en el vientre nos engendran para gozar la trascendencia. Hemos de pactar los tiempos y éstos han de ser el encuentro. No más llamadas ni rameras palabras. Podrías haber sido cerrajero, pero sabes que en el fondo ella le entregaría las llaves a cualquiera.
 
La eternidad siempre ha deseado ser violada por tu presunción. Eres tan trasparente como el Rey desnudo que se creía vestido y que todos alagaban por su porte, sólo que a ti no te importa mostrar tus encantos y que te encomien.
 
La ternura se aleja y persiste un veneno. Si pudiésemos comer crisantemos ingeriríamos también la vileza.
 
Todo es una farsa: la democracia es la farsa de la libertad de elección, el amor es la farsa del afecto y nosotros somos acólitos del engaño.
 
En algún momento dejaremos paso a otra humanidad, una humanidad distinta, con otros talentos, otra forma de errar y una diferente conciencia del error.



Non che direi onde a voz se fai infrutuosa se rescata peces e atravesa redes de presunción. Din que xa no ventre procrean-nos para gozar a transcendencia. Temos que pactar os tempos, e estes han de ser o encontro. Non máis chamadas nin rameiras palabras. Poderías ser cerralleiro, pero sabes que no fondo ela entregaría-lle as chaves a calquera.

A eternidade sempre desexou ser violada pola túa presunción. Es tan transparente como o Rei espido que cría estar vestido e que todos alagaban polo seu porte, só que a ti non che importa amosar os teus encantos e que te encomien.

A tenrura afasta-se e persiste un veleno, se puidésemos comer crisantemos inxeririamos tamén a vileza.

Todo é unha farsa: a democracia é a farsa da liberdade de elección, o amor é a farsa do afecto e nós somos acólitos do engano.

Nalgún momento deixaremos paso a outra humanidade, unha humanidade distinta, con outros talentos, outra forma de errar e unha diferente conciencia do erro.

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