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Roe la última nube rosada del hambre y regocíjate con la excitación de un aguacero. ¿Qué aguardar de la juventud? Solo eso, joven indolencia con ganas de joder. ¿Qué aguardar de la vejez? Vino joven y que nadie nos amargue el trago. Un glorioso loco se acerca con mierda de perro en los zapatos. Una estrella en el firmamento debe alumbrar con luz propia, ¿qué es un astro en contra del fulgor, qué es un sol renegando de su destello? A veces deseas introducir el corazón, los dedos y la mano entera, en el coño de una mujer hentai.
Se dice que un aedo observa el horizonte para allegarnos la luz cuando esta ya no es visible ni se halla ostensible en el cielo. Pero yo aguardo que alguna vez traiga algo, algo inesperado de otros mundos, incluso a nuestro pesar: la imponderable oscuridad del rayo y su sombra.
Somos como una casa de putas sin putas, igual que un vetusto burdel sin rameras o un patio carente de flores. De todas formas, a quién le interesa el ego de una furcia y, por extensión, a quién le importa el talento de un poeta. La indiferencia se adentra en los prostíbulos y se acuesta con las musas, mas la perdición de un idiota es creerse digno entre ángeles. No vales nada, aunque lo más parecido a un dios sea un proxeneta de los versos.