Archivos del blog

Entrar en su corazón es como penetrar en un mundo de opio al que no has sido invitado, sólo para fumadores claustrofóbicos con escafandra. Allí, el amor es una nube tóxica de formas etéreas, el afecto es un baile de máscaras con las sandalias rotas para salir descalzos del lazo de sus cordones. Allí, el semen se utiliza como dentífrico  o utillaje para balas perdidas. El peso de la verdad es un mendrugo de pan en el pico de un ave. No me parece mal esa canción, las escolopendras corren por sus cabellos banales con el vicio de la poesía, pero tiene la mala costumbre de rememorar muertos y resucitar cadáveres. Si me preguntas algo concreto, si esa mujer quiere o ama, te diré: por supuesto, no puede vivir sin tabaco.

8 comentarios:

  1. Y si tampoco puede vivir sin cerveza, me cae bien

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Entonces me cae genial y si ya es capaz de aparentar ser tonta, es mi heroina

      Eliminar
    2. Sólo puede aparentar que es ella, nada vulgar por otra parte!!!

      Eliminar
    3. Una mujer asi, dudo pueda ser vulgar

      Eliminar
  2. tú le preguntaste a las escolopendras si valía un salto al vacío? si sujetar una bala sin la penitencia de tener un lugar al que regresar? sino suicidas, medio muertos, con la cerveza anegándolo todo de esa palabra borrada en la arena? dudo mucho también de la certeza en tu voz y de dónde salieron esos mendrugos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No insistamos en las migajas, a vista de pájaro es mejor dejarlo volar.

      Eliminar
    2. si... es mejor que el viento tenga lo que en la tierra no pudo hacer llaga.. no estoy hablando de lo contrario... tristes son las migajas que no ensangrentaron las orillas ni pudieron intoxicar a ningún pájaro, es ahí cuando se sabe... lo que es del fuego.

      Eliminar