Archivos del blog

Redundando en el vicio de tus atribuciones, tengo que decir que me "desconsidero poeta". Hoy en día, no ser "maldito" es el verdadero infierno de cualquier versificador. Simplemente observamos la leprosería a través de la pantalla sin ensuciarnos demasiado la prosa,  la próstata y el alma. Un poeta es un fantasma aceptable vestido de supermercado, un ser socializado, sodomizado y domesticado, que se lava los dientes ajeno a la superficialidad del mal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario