Ir al contenido principal

Historia de ¡oh!

Con los ojos de lavar retinas y los ojos de "por fin me ha dejado",  un pestañeo inocente y fugaz para que le den por Germanía. Una sutil afirmación: eres la más hermosa de las putas elevada al cuadrado de la generosidad. Con los lápices de colores entre los dientes rotos, le sacas punta, amor, a un  crayón.
¡Labios de celofán! Miraquelindo y Mercedes conjuntaron sus astrolabios en sus miraquecosas, y él le hizo una promesa, ¿le hizo una promesa? Le prometió que lo único que quería era llevarse el pastelito de su boca a la cama, del café al cielo, y enterrarle la conífera -un Dios con cabeza de perro- mientras le vendía una enciclopedia.
La tosca Ana señaló con la punta del dedo a un dinosaurio italiano, que rozó con los genitales el alisio de su aliento. Todos caemos como sacos de estiércol en el umbral de la carne; pero, cuando el grifo del bidé dice "basta", sabes que jamás regresarán a tu lado los días de lluvia y vendedores ambulantes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

POETÍLICOS

- ¿Cruces blancas en lo rosa? Si hay satisfacción, al desastre no le importa el sastre...
- Ya sabes, al final la muñeca diabólica siempre seguirá siendo muñeca... sastre y medidas férreas de lo que al "placer" se refiere.
- Prefiero la maldad de una mujer, incluso las bondades de una mujer con el mal... ¿De qué sirven los trajes cuando la piel es la medida?
-A veces vestiduras y pieles sufren de remiendos... hasta Satán sucumbe ante la costura de una mujer... de una muñeca también.
- ¡Satán jugando a las peponas! ¡Fascinante tentación!

Místicos deseos

Una melena prodigiosa que casi tapa el prodigio... Sobre el embiste, anteriormente citado, si no pone a prueba la consistencia del lecho me hace dudar de sus pretensiones. Si a una mujer se le da bien hacer habitaciones, el firme propósito de un hombre es deshacer su creación, deslegitimar su obra (no pensamos en follar sino en profanar colchones). Tengo la firme convicción de que cuando una mujer piensa deliberadamente en el amor es que la cama no está bien hecha, no le agrada totalmente, e intenta recomponer el dobladillo de las sábanas.
Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.