Igual que pichones ciegos nos sacian para la muerte y aun así la vida lleva una paloma en el pico.

2 comentarios:

  1. Pero una fantasía nos despierta de nuestro letargo... y empezamos a ambicionar lo que no tenemos: ése es nuestro destino: cochina realidad que no nos permite ser auténticos

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  2. Ser cochinos y ambicionar cochinadas (eso nos permitiría ser auténticos).

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