¡Oh, hijo pródigo! Contigo ha llegado el olor a miseria a este hogar. Acuérdate hacer de vientre sobre las deposiciones de tus progenitores, tirar de la cisterna y perfumar el ambiente para pasar desapercibido en la morada del amor familiar.



Oh, fillo pródigo! Contigo chegou o cheiro a miseria a este fogar. Lembra facer de ventre sobre as deposicións dos teus proxenitores, tirar da cisterna e perfumar o ambiente para pasar desapercibido na morada do amor familiar.

4 comentarios:

  1. Y no te olvides de las flores del jardín, que guardan los aromas de los tiempos pasados, la razón de sus colores. No te huelas a ti mismo en ellas, sólo deja que frecuenten tu morada

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    1. No me aconsejes un perfume pasajero; sino, además, una loción para después del afeitado... Llevaré flores en el ojal para enmascararme de pasado. "No te huelas a ti mismo", es lo mejor que le puede decir un poeta a otro.

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  2. A veces olerse a uno mismo es encontrar la propia realidad, para esos momentos yo siempre simulo ser noble y aristocrático, para que no me pidan papeles. ¿Tú ves un consejo en mis palabras?, ?no me digas que estoy invadido de fragancias salvajes?

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    1. La serenidad de los aseos y un aroma a ego desechable... ¿La nobleza debería pagar el tránsito hacia los retretes? ¿En qué se basa esa simulación aristocrática? ¿Sangre azul de cagadero? Desconozco lo salvaje que puede ser tu invasión, pero espero que ahuyente a toda la nobleza!!!

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