Archivos del blog

No hay nada que haya sido creado que no tenga un nombre. Si nombras la inexistencia, la preeminencia de la creación abarca todas las posibilidades.

Prohibido..., tal vez sea llegar a un conocimiento expreso sin perderse en la materia.  Detrás del sexo se oculta el alma, y puede que un burdel sea el lugar indicado para buscar un corazón y fingir una transacción.

Todos los académicos de la lengua acaban en un prostíbulo, atrapados por los encantos de una mujer: Babilonia perfecta.

Porque el lugar de la subsistencia no ocupa el lugar del anhelo, el de la vivencia y la sustancia. Por lo tanto, debemos insistir en desaparecer y hacer inmensamente felices a quienes nos rodean, o permanecer el tiempo suficiente para que al marcharnos se haga patente la acuciante dicha.

Puede que la conciencia nos mienta y sólo nos diga lo que queremos oír, o puede que interpretemos una verdad que no escucharemos nunca.

Pon un buen café, aunque sea para no distraerte con las excusas de una dama. ¿Qué es una vida rota sin algo caliente en la bragueta, o algo caliente que llevarse a la boca?

4 comentarios:

  1. En los suburbios tal vez encontremos las realidades más ciertas y si pensamos en ello, todos subsistimos a cambio de pedazos de aire que nos den razones más que razonamientos. El nombre no es lo que nos define sino lo que nos acusa: necesitamos inexistir para comprender el alcance de nuestros actos; la Babilonia perfecta no es más que nuestra vecina, vestida con los atuendos de andar por casa, inocente y sensual, aunque su inocencia sea sin prejuicio

    ResponderEliminar
  2. Respecto a tu comentario, no se puede expresar más: cuando se dirime con contundencia no hacen falta razonamientos.

    ResponderEliminar
  3. buscamos un nombre para nombrar lo inexistente así como una razón para existir o el razonamiento a todo lo que sentimos cuando el corazón no busca razón alguna.
    La mente juega con nosotros. Juguemos nosotros con ella

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto, un corazón desatado no necesita argumentos para gozar.

      Eliminar