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Primero fueron tus almas, siete almas a kilo de placer. Me deleitaste con un kilo y un cuarto de tu amor en la balanza. Después fue el desencuentro, una parte de corazón para los ecos del camino y el helio, pero la canción seguía sin pertenecernos. No se puede circunscribir un baile a una ola sin adentrarse en la  mareas.
No me importó ser un desperdicio en tu despensa, un bestiario del buen amar y el buen morir; pero hasta los milagros de semen deben ser pesados, calibrados y mensurados, si ansiamos adentrarnos en las profundidades. Al final no se le puede hacer sombra a un poema, amarrar un mar entre pilotes o cambiar el destino que se escribe en los versos.



Primeiro foron as túas almas, sete almas a quilo de pracer. Deleitaches-me cun quilo e un cuarto do teu amor na balanza. Despois foi a falta de encontro, unha parte de corazón para os ecos do camiño e o helio, pero a canción seguía sen pertencer-nos. Non se pode circunscribir un baile a unha onda sen penetrar nas mareas.
Non me importou ser un refugallo na túa despensa, un bestiario do bo amar e o bo morrer; pero até os milagres de seme deben ser pesados, calibrados e medidos, se ansiamos penetrar nas profundidades. Ao final non se lle pode facer sombra a un poema, amarrar un mar entre pilotes ou cambiar o destino que se escribe nos versos.


5 comentarios:

  1. Claro que es como dices, pero cuesta un huevo...

    "y en la angustia
    sueño que muero
    a veces incluso lo deseo...
    o quizá es que he muerto
    y muero que sueño..."

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  2. Tal vez debiera ser así pero el hado del poema se adelanta a nuestras acciones... Me gusta esa mística de Santa Teresa "Vivo sin vivir en mí...".

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  3. La sugestión es capaz de quemarnos a lo Bonzo

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    Respuestas
    1. Es cierto, en toda sugestión hay algo premeditado.

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