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De camino a la ebriedad, la poesía es el vino y el poeta un sacacorchos.

5 comentarios:

  1. Y cuando la mujer se hizo tan pura como el sacacorchos inventaron los tapones de rosca

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  2. No sabíamos ver de frente la verdad

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  3. Tampones como un sol descendiendo a su ocaso. No ves, un buen poema también necesita pacientes descorchadores de fuego en el trasero de la certidumbre.

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  4. Y los dividuos se hicieron individuos y me sirvieron de excusa para poner la mano en el fuego ante el mundo.

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