Ir al contenido principal
El antecedente, el rocío de las estatuas y el esfuerzo del alma por las anécdotas. Mujeres de otoño con su dulce compañía como oficio, guardan el amor para los necesitados. La poesía con su óxido de bienvenida y un espectro de hachís en la memoria. Aguardas como una postal extraviada, y a veces las direcciones se anticipan a los nombres, hasta que tanta laxitud se convierte en impiedad.

Comentarios

  1. Me gusta...mucho.

    Aprovecho para dejarte aquí el deseo que pases una Feliz Navidad... Tentadores besos.

    ResponderEliminar
  2. Mágico Raul. Como ese cuento d Navidad q jamás escribirías sin vomitar tres veces, entre la escarcha d los recuerdos inolvidables q no quieres recordar y los deseos indeseables q deseas con la tímida frugalidad d la naricilla d un pequeñajo pegada al vidrio helado d su tienda d juguetes.

    Con todo mi cariño, para ti y no xq sea Navidad, xq t lo has ganado aquí, letra a letra;-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya ves, algo irreal e irrelevante se convierte en tus propias palabras en algo digno.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

POETÍLICOS

- ¿Cruces blancas en lo rosa? Si hay satisfacción, al desastre no le importa el sastre...
- Ya sabes, al final la muñeca diabólica siempre seguirá siendo muñeca... sastre y medidas férreas de lo que al "placer" se refiere.
- Prefiero la maldad de una mujer, incluso las bondades de una mujer con el mal... ¿De qué sirven los trajes cuando la piel es la medida?
-A veces vestiduras y pieles sufren de remiendos... hasta Satán sucumbe ante la costura de una mujer... de una muñeca también.
- ¡Satán jugando a las peponas! ¡Fascinante tentación!

Místicos deseos

Una melena prodigiosa que casi tapa el prodigio... Sobre el embiste, anteriormente citado, si no pone a prueba la consistencia del lecho me hace dudar de sus pretensiones. Si a una mujer se le da bien hacer habitaciones, el firme propósito de un hombre es deshacer su creación, deslegitimar su obra (no pensamos en follar sino en profanar colchones). Tengo la firme convicción de que cuando una mujer piensa deliberadamente en el amor es que la cama no está bien hecha, no le agrada totalmente, e intenta recomponer el dobladillo de las sábanas.
Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.