Archivos del blog

Nos hicieron con la ingente necesidad que se transforma en mercancía. ¿Por qué al por mayor? Por la facilidad y la comodidad de los botines y porque en nuestro corazón, rojo furcia, hay un lugar para los desperdicios, la caducidad y la especulación.
Tal vez el planteamiento no sea el correcto: a pesar de qué fuimos traídos.
Si no existe ninguna finalidad en esta absurda permanencia, estamos condenados igualmente a permanecer y perecer dotando a la nada con la carga de nuestros significados. De todas formas, la programación de nuestros genes implica un sentido y un propósito en si misma.

4 comentarios:

  1. Nadie está "condenado" a nada... uno elige, siempre se trata de elecciones y las consecuencias de ellas... sólo que algunos prefieren decir "es lo que debía" para no asumir que en realidad las consecuencias de alguna otra elección eran las que no se querían cargar... esta es mi personal interpretación y opinión, obviamente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Somos humanidad, esa es la única consecuencia...

      Eliminar
  2. La finalidad última y superior por la que estamos aquí, todavía no alcanzo a comprenderla, ni verla, así que yo misma me voy creando mis finalidades de este paso por aquí...si me trajeron sin instrucciones de uso, pues tendré que mercarmelos yo solita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La finalidad última del ser es ser, existir y hacer participe de su destino a toda la existencia.

      Eliminar