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Ayer me encontré con la chica dos perros y fue la primera vez que nos saludamos. Hasta ahora todo es perfecto, no hay una evidente atracción física ni ningún tipo de estúpido enamoramiento a la carta (lo más loable de las relaciones es naufragar, o empezar desde el naufragio, sin temer las consecuencias del desastre). Ayer iba de pesca y no pude pescarla, únicamente me detuve en el asesinato de los peces y no en el crimen de los ojos. Quiero saber si tiene un alma agradable y una conversación punible. No creo que una mujer con un bañador de los 40 y unas gafas de inmersión me pueda dejar indiferente. Algo inventaré mientras le doy patadas a los chuchos y me hago con las pulgas de su escote.

9 comentarios:

  1. Un saludo, gran avance, pero aunque los silencios dicen mucho, las palabras mucho más.

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    1. Por ahora ni las palabras ni los silencios dicen demasiado y, tal vez, todo se conjeture en simples salutaciones sin inmersiones (a veces, a la hora de sumergirnos todo se vuelve intrascendente, o evanescente como el mar). En definitiva, las aguas están frías para el baño y somos precavidos.

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    2. Zambullirse aunque se corra el riesgo de congelarse, me parece mejor opción.

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  2. Es lo más loable y también la única alternativa, estoy segura!

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