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Entré en su corazón. Toda su alma era un aposento de hacendado en la que colgaban cuadros grandiosos y se apilaban legajos gastados de poetas muertos. Traté de complacerla. En un ambiente tan hostil para un pordiosero, un hombre sólo puede hacer pelotillas con los mocos y arrancarse los pelos nasales, o intentar distraerse con una profanación canalla y selecta.
¡Oh Betsy, hermosa perra, lame mis genitales con tu lengua! ¡Ama entre maternidades y niños de leche, ya que el único destino es jugar a morir!
Descorrí las cortinas de la triste habitación y tiré un souvenir por la ventana. La hermosa dama saltó detrás del señuelo para hacerse papilla, puré de sabueso. Lloré con una sonrisa hipócrita, a punto de regurgitar piedad, cuando sus dulces huesos se estrellaron contra las piedras.

Comentarios

  1. No sé si me ha parecido desagradable o verdaderamente buena, quizás ambas.

    Un saludo! Me quedo leyéndote por aquí, con tu permiso claro!

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    Respuestas
    1. Todos mis pensamientos eran agradables el día que hilé la madeja de estos sucesos!!!

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POETÍLICOS

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Místicos deseos

Una melena prodigiosa que casi tapa el prodigio... Sobre el embiste, anteriormente citado, si no pone a prueba la consistencia del lecho me hace dudar de sus pretensiones. Si a una mujer se le da bien hacer habitaciones, el firme propósito de un hombre es deshacer su creación, deslegitimar su obra (no pensamos en follar sino en profanar colchones). Tengo la firme convicción de que cuando una mujer piensa deliberadamente en el amor es que la cama no está bien hecha, no le agrada totalmente, e intenta recomponer el dobladillo de las sábanas.
Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.