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Hasta los tiernos lechones necesitan ser amados antes del sacrificio. Sin amor somos un despojo de existencia, un espejismo sin conciencia.  La inmortalidad prevalecerá y reclamará el mañana, el cielo punitivo en el hueco. No hay humillación sin punzada y todo es un teatro de hilvanadores, la vida que merecemos en destellos de insuficiencia.

Comentarios

  1. revertir la insuficiencia hacia la crueldad de la belleza y la agria y hechicera plenitud de un vino a deshora y una estrella en el ojo de una mosca, me gustó al leerte sentir que estaba a punto de escurrirse de tu letra una carcajada de humor de insolventes e invertebrados... había un libro de Julio Llamazares que gritaba "tanta pasión para nada" y creo que se trata de eso y de bailar.

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    1. Es el típico verso que nace cuando te cortan la meada (me refiero a la inspiración). En este caso creo que está remendado con jirones de alopécico y unos pocos destellos. La carcajada nos invita al crepitar de los creppes en la sangre.

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  2. ¿Qué hacer cuando la poesía no se apiada de nosotros, nos deja sin recursos, tirados en el rincón del tedio, y ni siguiera tenemos a alguien para dignificar una pasión?

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  3. bebérnosla con sadismo y anorexia, agotarla, expiarla, corromperla, sacramentarla, disfrazarla, fractalizarla y darle también su ausencia y su derrota, al final creo que esa NADA de Buda, era la abrasión.

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    1. Metérnosla por algún agujero negro en el ojo del fractal y compartir la inocencia de la noche con poesía manchada de sincretismo. De la nada al todo pasando por la cama de una mujer y la abrasión de la luna para darnos cuenta que las palabras son la ausencia.

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POETÍLICOS

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Místicos deseos

Una melena prodigiosa que casi tapa el prodigio... Sobre el embiste, anteriormente citado, si no pone a prueba la consistencia del lecho me hace dudar de sus pretensiones. Si a una mujer se le da bien hacer habitaciones, el firme propósito de un hombre es deshacer su creación, deslegitimar su obra (no pensamos en follar sino en profanar colchones). Tengo la firme convicción de que cuando una mujer piensa deliberadamente en el amor es que la cama no está bien hecha, no le agrada totalmente, e intenta recomponer el dobladillo de las sábanas.
Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.