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Hay que ser destino para devolverle la bofetada al mundo e infligirse el dolor. Me agravias sin contemplación pero no lo veo como un desafío, lo acepto porque tu mirada es más profunda. Sucede, es así, tengo el rostro amoratado por tu cortesía y agradezco la honra de tus golpes. Tus palabras me han magullado por dentro pero he comprendido, comprendo, la necesidad del desamparo.
Sólo los videntes observan los puntos cardinales... Venimos al mundo para soñar el mañana y otros han soñado antes lo que ahora somos, lo que queda por soñar siempre es lo mejor de nosotros mismos.

3 comentarios:

  1. Raúl sé que tal vez ya no quieres oirme... son esos arrebatos de los socavones y las arenas movedizas los que no alzan fénix y aullidos de polvo y salitre, y tal vez, acudir a su guerra abre en el vacío del manos, la poética de ese armado y exbicionista y loco destino en el que mete los dedos tu palabra....

    poéticamente me gustó mucho la metáfora de "autoinflingirse la cura" el final también esta lleno de una fisica cuántica que embruja, yo quitaría la palabra hombres y dejaría "otros han soñado antes lo que ahora somos", por el tema de que es una palabra que ya no encuadra a toda la población.. y es específica del género masculino

    tal vez buscas el olvido conmigo... y no sé si crees en la vehemencia de la antagonía y el roer de los huesos entre las calles despobladas

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  2. Es muy hermoso Raúl lo que has escrito, emociona ese final.

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