No importan las derrotas sino apelar a la confirmación de una voluntad, un principio irrefutable, y confiar en el sentido último de las transformaciones.

Non importan as derrotas senón apelar á confirmación dunha vontade, un principio irrefutable, e confiar no sentido último das transformacións.

2 comentarios:

  1. Las convicciones no pueden ser irrefutables ni infranqueables porque sino no evolucionará la espuma ni crecerá la cebada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dan ganas de rumiar tus afirmaciones en la tranquilidad de los pastos. Entiendo tu punto de vista, pero no es el que quería transcribir (es increíble, tantas posibles interpretaciones como miradas!!!). No me refería a las ideas, creencias o convencionalismos, sino a la serenidad y perfección de ser (el último equilibrio en la cuerda floja).
      Otra canción de Julieta (Mira la vida).

      Eliminar

Etiquetas