Archivos del blog

Todo lo que sé de sexo lo aprendí en la biblia. Te lo dije de rodillas ante el altar de tu vientre  preparado para la comunión. Era la manera que no encontraba de explicarte que aquello que te destapaba era mi templo y que eso que se parecía a profanarte, era algo aun más sucio y obsceno: era mi credo y mi religión.

Mariano Crespo




Me apunto a la catequesis, siempre que sea una mujer quien imparta las lecciones y me enseñe los conceptos básicos del cristianismo. Cuando el templo penetra en cascada en el cielo de la creación, llegar a Dios tiene que ser tan sucio y tan obsceno como la fe de nuestras oraciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario