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Yo la odiaba, ella me odiaba y todo era perfecto (cosas de Billy)

Una historia encantadora, aunque se me ha arrugado el muñeco... Supongo que todas las mujeres quieren lágrimas y que algunos hombres nunca dejarán de vivir en un pañuelo o de servir de soplamocos.
No sé a que edad se dejan las muñecas por las mujeres, para construir prisiones con esposas y esposados. Que si te amo..., que si te odio..., cuanta sinceridad para tirarse los trastos y obviar el alfabeto del afecto. En qué poner nuestra fe no es tan importante como  quién o qué cosa cree en nosotros.

8 comentarios:

  1. No es verdad que todas las mujeres queramos lágrimas de hombre. Las hay a quién sin duda les repelen y a mi que no, lo que no me gusta es ver llora a nadie, sea quien sea. Los hombre soléis ser quienes dais soplamocos, en un pañuelo solo viven los virus catalarrales, el resto en... un suspiro. Y sí, creo que además de creer en uno mismo lo importante es saber que alguien cree en nosotros ¿ y si te digo que creo en ti? ... pero no para procesar tu fe jajaja solo sé que eres genuino, caiga quien caiga, incluso tú.

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    1. A veces no se vive tan mal, con o en el resfriado de alguien. No sé quién detenta mi patente, incluso la de los patentados.

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  2. Estoy con María, a mi personalmente no me gusta ver llorar a nadie, pero si las lágrimas de un hombre han sido provocadas por mi culpa entonces no sólo no me gustan sino que me duelen.

    Para que crean en uno primero hay que dejar de ser un descreído o no alejarse cual rata del que cree en uno...aunque no sea la persona deseada de nuestra creencia.

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    1. Sólo la persona de nuestra descreencia... Aunque ese alejarse y las ratas me son familiares, no es por no desear sino tal vez por falta de estimulo y perspectiva.

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  3. Si algún día miro a mi alrededor y me encuentro con que nadie cree en mi. Que nadie entiende mi sentir. Después de unos días de pataleta y autocompasión, ya te digo yo que me pongo el mundo por montera y me voy en busca de algo mejor.

    Con las personas increíbles que hay por ahí, solo que están un poquito más allá de nuestra zona de confort, con la de descosidos que hay para este roto. ¿Por que seguir maldiciendo a los cuatro gilipollas de turno? Hay de todo, pero por eso mismo también hay amores que duran incluso 17 años y siguen siendo felices.

    Por que el amor no es perfecto, pero no es una cárcel, si dos no quieren.

    Besos Raúl
    Hay días que te daría un abrazo, pero se que no sientes esa confianza conmigo.

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    1. Llevo todo el día pensando que había puesto aquí una palabrota... y que quizás no venía a cuento nada de lo que puse. Perdona Raúl, es solo que en varios de tus escritos a veces te refieres al matrimonio como una prisión o una cárcel... personas esposadas, etc. Y un poco cuando leo eso, me dan ganas de decirte que no siempre tiene que ser así. Que a veces no es el cómo, sino con quien.

      Siento enrollarme tanto hoy... no quería entrar a tu blog después de tantos días, como un elefante en una cacharrería. Ojalá no me lo tengas en cuenta y siento si me tomo más confianzas de las que debería.

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    2. Estamos aquí para dialogar e importunar si es necesario, y, a ser posible, para ofrecer nuestra cacharrería de elefantes al común de los mortales. ¡Te lo tomaré en cuenta si no te tomas las confianzas oportunas!
      No siempre tiene que ser así, simplemente es ponerse en el lugar de lo que es o puede llegar a ser...

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