Archivos del blog

Si tratas así a tu musa/ por muy cierto que sea/ te veo con cara de lechuga fea.

J. Alcalá 


Por supuesto, mi musa tiene que amar la lechuga fea y ser coqueta con la crueldad. Si no me sirve para una ensalada, si no me sirve la ensalada, tendré que echar vinagre sobre su rostro. ¡Macérate, repollo mío, y ven a mi plato como un cogollo tierno, libre de ostentación y falsa modestia! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario