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y milímetro a milímetro, mientras esta se desliza con suavidad cada vez más a lo hondo y abrazándolo todo a su paso como hace la hiedra con los muros, sentirás de pronto la extraña sensación de que todo está en su sitio.

Billy




Coincido plenamente en el valor de un tornillo abrazado a una tuerca (tan fácil de enroscar como de desenroscar; la unión, esa es la cualidad expeditiva y el fundamento conferido a su lógica función).
Por supuesto, hay una inteligencia pasada de rosca que ha procurado el más perfecto engranaje y equilibrio.
No estaría bien decir todo esto y no alabar tu talento a la hora de atornillar. Para cuidar los mundos, un sucio mecánico, gordo y grasiento, se encarga del portentoso milagro con sus llaves de carraca.

2 comentarios:

  1. Aquí brillas. Una reflexión que encaja sin necesidad de engrasar

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    1. Antes brilló Billy con su necesidad de enroscar, con lo cual nos debemos el poema.

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