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Orígenes

Prefiero entablar una relación con una hembra humana que con un chimpancé desconocido (si antes no nos han, debidamente, presentado). Lo último que haría es intentarlo con una dama distinguida; pero, seguro que es una cuestión de matices, de transparencia en las ilaciones y los vínculos afectivos entre especies. Tal vez una noción del lenguaje y la identidad, fácil de desterrar de las metáforas.
En el fondo me apetece yacer con el animal perfecto, desahuciado de su herencia social, desposeído de su conducta, desasistido de sus leyes y convencionalismos. Ser un perro para todas tus pulgas, una franquicia para que la empresa de nuestros parásitos se expanda libre por la desnudez coral de los amantes. No emprender el amor sin antes desaprender la piel, arrancada toda superflua comprensión de sus poros.

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POETÍLICOS

- ¿Cruces blancas en lo rosa? Si hay satisfacción, al desastre no le importa el sastre...
- Ya sabes, al final la muñeca diabólica siempre seguirá siendo muñeca... sastre y medidas férreas de lo que al "placer" se refiere.
- Prefiero la maldad de una mujer, incluso las bondades de una mujer con el mal... ¿De qué sirven los trajes cuando la piel es la medida?
-A veces vestiduras y pieles sufren de remiendos... hasta Satán sucumbe ante la costura de una mujer... de una muñeca también.
- ¡Satán jugando a las peponas! ¡Fascinante tentación!

Místicos deseos

Una melena prodigiosa que casi tapa el prodigio... Sobre el embiste, anteriormente citado, si no pone a prueba la consistencia del lecho me hace dudar de sus pretensiones. Si a una mujer se le da bien hacer habitaciones, el firme propósito de un hombre es deshacer su creación, deslegitimar su obra (no pensamos en follar sino en profanar colchones). Tengo la firme convicción de que cuando una mujer piensa deliberadamente en el amor es que la cama no está bien hecha, no le agrada totalmente, e intenta recomponer el dobladillo de las sábanas.
Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.