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Te cuesta renunciar porque amas el trago y yo te ofrezco alguna música. Tu mundo felino está asistido de cielos estrellados y es más fácil hallar lo que buscas en ese agitar de aire o en esa caracola de agua e inconformismo, si no lo encuentras siempre tienes el amante vino para abrirte las puertas de la luna. Yo quiero amar a una mujer y no a un animal de feria. Aún no he oído a esa mujer decir nada del amor que no se refiera a interponer fantasmas, bailes o caprichos.
Dime una cosa: ¿Martius quería follarte por amor o sólo por compartir morapio, parque, estrellas y menstruaciones? Los dos caísteis en la nada felina y fue bello porque no duró, no había destino ni tampoco fracaso en vuestro idilio. Lo malo es que yo no soy ese peregrino del placer y del azar, soy otra cosa más temible y desalmada porque deseo permanecer en lo que amo.

Comentarios

  1. ¿y si yo quiero al animal-de feria, con trompeles de opio, gruñidos y magos? ¿y si me da espanto el hombre que hace camino en la tierra en lugar de la luna?

    raúl no sé si hay cartas que se convierten en exposición poética, no voy a poner yo en eso reparos, ya que yo siempre escribo lo que me da la gana...
    para permanecer en lo que se ama, hay que aceptar al ser que se ama como él es y no como queremos que sea... y a lo mejor tienes razón y no soy una mujer, sino con vanidad un animal de feria, estrellas y otras verticales varias

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Místicos deseos

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Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.