Archivos del blog

No te voy a decir que me ames, eso es tan complicado como que te toque la lotería (incluso, en tal caso, te haría disentir de tal fortuna). Sólo te puedo decir: bebe este trago conmigo, agasájame con tu presencia y comparte una agradable y banal conversación (tendremos tiempo en la cama para filosofar y profundizar en los matices). Si esto no te complace eres libre de coger un décimo y procurar la taberna de tus amantes.

2 comentarios:

  1. No sólo es complicado, es simplemente que eso no se dice... pasa o no... es mejor gozar del ahora, del momento... y lo que deba ser, será.

    ResponderEliminar
  2. Seguramente que tienes razón, mi intención tal vez sea preservar el gozo del enamoramiento y leer un libro de Nietzsche en el lecho. Puede que piense que el amor si debe ser es mejor que no sea, pero pondré todo mi empeño en el consuelo y nos saciaremos también con ese desamor (así que lágrima por lágrima no se pierda ninguna).

    ¡No hagas demasiado caso, se me da por complicarlo todo y elucubrar en tonterías!

    ResponderEliminar