Archivos del blog

Ya toca fondo el fondo

Si al menos los que nos arruinan pagaran por sus actos, el pobre sería dichoso pues le basta la desgracia del poderoso para reconciliarse con su suerte. 

2 comentarios:

  1. Y seguiría siendo pobre, de bolsillo y además de espíritu, si la caída del poderoso conllevase el levantamiento del pobre, entendería su dicha.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No nos hace dichosos la desgracia ajena, sólo nos congratula el mal de los desgraciados.

      Eliminar