Tengo a mis pies el destino de las piedras, grano a grano, afluente a afluente, cada ilustración en el remanso de tus lágrimas. Sólo abre esa lata de cerveza, viejo loco, para compartir en un trago espuma y recuerdo. De eternidad en eternidad, peregrinos de la muerte, nos haremos perdonar como estúpidas rameras.

 
Teño aos meus pés o destino das pedras, gran a gran, afluente a afluente, cada ilustración no remanso das túas bágoas. Só abre esa lata de cervexa, vello tolo, para compartir nun grolo escuma e recordo. De eternidade en eternidade, peregrinos da morte, faremos-nos perdoar como estúpidas rameiras.

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