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practico la lengua de las vacas
que pacen prados imaginarios,
y espanto las molestas moscas
con el rabo de mis poemas.

Francisco Alcalá



Entonces (redundo en esta imagen) el mejor poema es un matamoscas o un espanta-tábanos, y el verdadero lirismo está cerca del ano, lejos de la lengua del rumiante pero allegado íntimamente a la hez y al desecho de su imaginario pacer.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Todo lo que tiene que ver con el tracto digestivo le atañe al poema, y un apéndice de éste mismo sirve para aplacar insectos y apaciguar picores.

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  2. El mejor poema es el que no se escribe.

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