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El culo perfecto me insinuó, con un ligero chascarrillo de monja, que no era tiempo para la apariencia y la propensión, sino para la impertinencia y la insinuación.

6 comentarios:

  1. Todos somos penitentes e impertinentes, como una manera de entender la vida. Necesitamos reeducar la paciencia, pero no en esos cursillos que organiza el hombre, pues él no sabe de tributos. Muchas veces los culos no son sino maneras de no querer ver la realidad: siempre nos queda el aroma de la intransigencia

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    1. La realidad, en los dominios de la espalda, utiliza sus complejas formas de expresión.

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  2. Camino por un sendero lleno de impurezas que voy limpiando cada día… y cada día me intoxico de ellas para purificarme.

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    1. Bienvenido a los inescrutables senderos de las letrinas!!!

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  3. Me ha encantado tu blog, sencillo pero profundo y para leer en cualquier momento...
    Maravillosas intenciones. <3

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    1. Sólo en momentos vagos y dispersos..., casi como llevar condones en el bolso y no tener necesidad de usarlos. Agradezco tu comentario!!!

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