Un poeta de verso grueso y oscuro sonríe a su niña, aposentada en la parte posterior del vehículo, y lanza anatemas salvajes para provocar una sonrisa infantil:   Yaye yaye yaye yu... Yeye yeye yeye yo... Yiyi yiyi yiyi ye...
Hasta que la inocente chiquilla, cansada del juego pueril, le responde a la salmodia con un tajante: ¡Cuántas tonterías dices!

2 comentarios:

  1. Un poeta lanza ¿¿su anatema salvaje de dardos envenenados?? ¿contra una niña? ¿ consistente en Yaye yaye yaye yu... Yeye yeye yeye yo... Yiyi yiyi yiyi ye...? ... RAUL, este tipo no es un poeta de verso grueso, no, no, no...para nada! más bien un cretino de cerebro delgado ... y la niña una santa bendita porque yo soy ella y le enchufo el biberón directo a un ojo ;)

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    1. Poeta de verso grueso y cretino de cerebro delgado son sinónimos... Todo esto nos demuestra que a un niño no le gusta que le hablen con la inteligencia de un yo-yo. Podemos ir más lejos y argüir que a veces un verso no es más que un repulsivo aserto, una cantinela despreciable que la mayoría de los adultos aplauden con timidez. Yo, algunas veces también procuro la estupidez, la sordidez, el batiburrillo infecto y la falsa modestia, pero me agrada enormemente cuando alguien, desde el sonajero, me llama estúpido con intelecto.

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