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Soy incapaz de decirle no a un buen rumiante si hay sopores, jadeos y pretensiones de lluvia: el amor universal tratando de apacentar a los hambrientos. Esa es la única compañía que somos capaces de congregar y hay hombres a los que no les importa que tales criaturas se hagan partícipes. 
Nos apareamos entre versos para la continuidad de la especie. Nos apoderamos de nuestra libertad como ladrones de rectitud.
Destila algún tipo de refinamiento la tarde violenta, capaz de pervertir la belleza de los tálamos.
Tengo la boca seca y no puedo tragar rumores ni caprichos, vulneración o exalto. Cuando se ama y se pone demasiado énfasis en lo que se ama se acaba abjurando de la realidad. 

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Ni el estado gaseoso del amor ni la muerte por flatulencia. Mientras el dolor sea parte de su belleza, vale la pena su padecimiento, porque después se gana más en infinitud y gozo; pero si el sufrimiento es su único merecimiento, tal amor no merece un nombre.

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    2. Amen
      Así, sin tilde
      Totalmente de acuerdo.
      Recuerdas el pasaje del principito que le dice a la rosa que la ama?
      Amar así desde la libertad y el gozo. Pero sufrir es inevitable. Forma parte de la vida. De la salud y la enfermedad. Joder parezco un cura jjjj

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