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Hasta los tiernos lechones necesitan ser amados antes del sacrificio. Sin amor somos un despojo de existencia, un espejismo sin conciencia. La inmortalidad prevalecerá y reclamará el mañana, el cielo punitivo en el hueco. No hay puntada sin hilo y todo es un teatro de hilvanadores, la vida que merecemos en destellos de insuficiencia.



Até os tenros leitóns precisan ser amados antes do sacrificio. Sen amor somos un refugallo de existencia, un espellismo sen conciencia.  A inmortalidade prevalecerá e reclamará o futuro, o ceo punitivo no oco. Non hai puntada sen fío e todo é un teatro de costureiras, a vida que merecemos en escintileos de insuficiencia.

5 comentarios:

  1. revertir la insuficiencia hacia la crueldad de la belleza y la agria y hechicera plenitud de un vino a deshora y una estrella en el ojo de una mosca, me gustó al leerte sentir que estaba a punto de escurrirse de tu letra una carcajada de humor de insolventes e invertebrados... había un libro de Julio Llamazares que gritaba "tanta pasión para nada" y creo que se trata de eso y de bailar.

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    1. Es el típico verso que nace cuando te cortan la meada (me refiero a la inspiración). En este caso creo que está remendado con jirones de alopécico y unos pocos destellos. La carcajada nos invita al crepitar de los creppes en la sangre.

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  2. ¿Qué hacer cuando la poesía no se apiada de nosotros, nos deja sin recursos, tirados en el rincón del tedio, y ni siguiera tenemos a alguien para dignificar una pasión?

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  3. bebérnosla con sadismo y anorexia, agotarla, expiarla, corromperla, sacramentarla, disfrazarla, fractalizarla y darle también su ausencia y su derrota, al final creo que esa NADA de Buda, era la abrasión.

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    1. Metérnosla por algún agujero negro en el ojo del fractal y compartir la inocencia de la noche con poesía manchada de sincretismo. De la nada al todo pasando por la cama de una mujer y la abrasión de la luna para darnos cuenta que las palabras son la ausencia.

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