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Aunque al principio me entraron ardores de ensalada por lo de las rosas y el vino, comprendo que un plato hecho para la rima de los vegetarianos también puede ser sabroso y contribuir al deleite.
Contempla las alcantarillas de una vivienda habitable, los ocres de una puesta en el submundo. No me obligues a discernir entre pájaros y ratas bajo tu Babel de desprecio.
Imagino toda la inmundicia que se desata entre los sépalos y se viste de flor. La integridad tal vez sea ese instante en que la piel es arrancada y el pellejo es curtido por taninos.

2 comentarios:

  1. Muy buen texto, Raúl. Todos lo son, solo que unos más complejos que otros. Este me gusta especialmente. Tienes un estilo muy personal y peculiar
    Un abrazo

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  2. Pedazos de pensamiento componen un cuerpo cuya coherencia es discutible. Dotado de vida y extremidades de despojo, nuestro FranKenstein revive para asustar a los pacíficos aldeanos, con el cerebro de un convicto y la convicción de una perdida inocencia.

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