Archivos del blog

Tú, que estás perdido y no paras de sangrar, observa la rosa como tiembla entre los dedos, arrancada de su tallo en la ablación, desprendida de su aroma para siempre. Cómo el solitario astro se yergue imponente y pleno reverbera una historia escrita con constancia. Dentro del pálido reflejo, ella diluye un corazón en las infinitas aguas matriciales para que el pie descalzo bese la espuma de una ola bañada por el sol. Ajeno al despertar de la incólume belleza, la dulzura del abismo es incapaz de sostener la leve usurpación. Y nadie, y más tarde nada, bajo la tersa figura de arena y tesoros agazapados, la estrella regresa a su orfandad.



Ti, que estás perdido e non deixas de sangrar, observa a rosa como treme entre os dedos, arrincada do seu talo na ablación, desprendida do seu aroma para sempre. Como se ergue impoñente o solitario astro e pleno reverbera unha historia escrita con constancia. Dentro do pálido reflexo, ela dilúe o seu corazón nas infinitas augas matriciais para que o pé descalzo bique a escuma dunha onda bañada polo sol. Alleo ao espertar da incólume beleza, a dozura do abismo é incapaz de soster a leve usurpación. E ninguén, e máis tarde nada, baixo a tersa figura de area e tesouros acazapados, a estrela regresa á súa orfandade.

2 comentarios:

  1. Me dejó sin oxígeno...lo leí en voz alta dos veces....pusiste palabras a la rumia constante que zumbando las sienes me acompaña estos días.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Reconozco ese seseo de las palabras que a veces se amotinan y no las podemos arrancar de la mente... Estos días estoy leyendo a Dylan Thomas y este poema está escrito bajo su influjo. Me agrada que te haya gustado, no es un tipo de poesía habitual en mí.

      Eliminar