Archivos del blog

Sólo deseo una vivienda pequeña con una puerta para tu culo grande, unas ventanas para tus pechos enormes y una claraboya para tus ojazos  (no puedo imaginar mejor habitáculo para mi absorta poesía). Yo, por supuesto, te amaré desde el umbral del jardín con la enfermedad de mi alma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario