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Poetílicos

-Hay más neuronas en un coño que en un cerebro de clase media... 

-entre la clase y la edad, media, me refiero... me quedo con la ausencia de estamentos en lo que a la mente se refiere... la libertad perenne y gloriosa como la que surge en "los" comentarios... Quizás el futuro sea la criónica de nuestras aglomeradas palabras... -¿lo imaginas?-

-¿Por qué no hablamos de aglomerar las almas? Lo mejor que le puede ocurrir a un poeta es desaparecer antes que criogenicen el verbo. ¿Te imaginas un futuro de vende-libros, un verso tan aciago que no acabe nunca, una vida de retórica bohemia bajo un cielo de hidrógeno líquido? 

-Yo lo que no dejo de soñar es aquél día donde los libros no sean meros "souvenirs" de estanterías... y el mundo o los mundos, disfruten cada vez que manifiesten el olor de unas páginas en cualquier fosa nasal.

-Bueno, yo nunca seré el referente, pero aspiraría a que en mis fosas nasales se manifestara el olor de una vagina, el disfrute del mundo o los mundos, para que la poesía no fuera un mero souvenir de estantería encerrado en el sueño de los libros.

2 comentarios:

  1. Similar a la matriz poseedora de todo aquello que encuentra a su paso... una especie de síndrome de Diógenes ante la poética clandestina o pública de felaciones y testigos de lo que se anticipó con desvelo hacia las bocas. Literatura comestible profanadora del saber :)

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    1. Preferiblemente comestible que consumible, vulnerable que imperturbable, iletrada que culta... No hablo de coleccionar desechos sino de desechar las colecciones del saber, la belleza solapada en su casa de muñecas, el poema sin hambre de pertrechos. No me parece mal que la matriz posea todo aquello que le plazca, o que el verso aspire a algo más que a su dictado. Es más complicado que abrir la boca a todas las felaciones o vislumbrar el alma de las alcantarillas... Simplemente, no pretender amar para sumirnos en palabras. Para mí es una contradicción que la puta literatura no ejerza de ramera cuando apela a todos los sentidos, y quiera ser monja para hablarme desde un convento de sus prostitutas.

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