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Dibujé la estancia en la que hacíamos el amor, pero no había nadie para un amor así, ni un dormitorio tan amplio para nuestros sueños.

5 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¡Qué no te cieguen los reclinatorios del poeta, la apariencia del alma nunca es el alma! De todas formas en una admiración descansa la verdadera hermosura, y, tal vez, en algún rincón de lo creado.

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    2. A veces es bueno dejarse cegar. No ver, pero si sentir con la piel.

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    3. ¿De qué otra forma apreciar el mundo? A veces es bueno dejarse enmudecer para apreciar el silencio.

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