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¡Para siempre, con la mejor poesía, brindo a la salud de mi ángel obsesivo!

2 comentarios:

  1. Brindemos por los ángeles obsesivos y por los demonios redimidos.

    A ti también te favorece el nuevo traje.

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    1. No tengo demasiado que ver con las hechuras de este nuevo hábito, no me he esforzado en la consecución de la vestimenta... ¡Ángel banal, ángel redimido!

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