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Perdóname amada mía, jamás debí alejarme,
con mi partida encontré dos cosas,
mi triste muerte lejos de ti

y la certeza de que la flor más bella que pude encontrar
eres y siempre serás tú.

Te amo.


-Prozac-





-¡Amada! El campo está lleno de flores y nunca fui un caballero. ¿Quién es capaz de aguardar tanto tiempo por esa evidencia?

-¡Amado! En tu espera, el esperma ha regado mi parteluz. Nuestro amor es el mismo que el de los maleantes que no dan por perdida la rosa aunque haya gitanos en el castillo. Y, ahora, amor mío, haz soportable esa deshonra como soporto yo tu sombra.

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POETÍLICOS

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Místicos deseos

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Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.