Ir al contenido principal
La fe no se basa en verdades sino en creencias,  y las creencias hacen suyos todos los prejuicios.

Comentarios

  1. La fe no se basa en verdades sino en creencias, y las creencias hacen suyos todos los prejuicios.

    Esos grandes denostados.

    Pero hay prejuicios y prejuicios.

    Hay prejuicios basados en la experiencia, en mi visión del mundo largamente forjada.

    Hay confianza en las relaciones personales basadas en prejuicios.

    Sin ellos la vida sería invivible porque habría que jusgar desde cero cada uno de los aspectos de nuestras experiencias.

    Un prejuicio es que si se me acerca un león hambriento huyo, porque prejuzgo que hay un peligro. Si después resulta que es amistoso podré modificar mi prejuicio, pero también morir en el intento.

    Los prejuicios nos ayudan a actuar con prontitud en situaciones complejas de decisiones.

    No todo prejuicio es falso, muchas veces es en sí mismo un juicio que sostiene los posteriores.

    La clave está en aprovisionarse de los mejores prejuicios, muchos de ellos principios, como no matarás al inocente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "No matarás", definitivamente, es una verdad absoluta (no caben interpretaciones). En cuando prejuzgamos lo distorsionamos todo: podemos matar al enemigo, podemos matar al culpable, podemos matar al inicuo, podemos saltarnos a la torera cualquier principio inviolable...
      Sinónimos de prejuicio: escrúpulo, convencionalismo, tabú, aprensión, obcecación, preocupación, ofuscación, monomanía, terquedad, arbitrariedad, prevención, recelo, suspicacia, etc. No creo que sean falsos, como bien dices, pero no manifiestan expresamente bondad o tolerancia, por lo menos en su intrínseco significado.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

POETÍLICOS

- ¿Cruces blancas en lo rosa? Si hay satisfacción, al desastre no le importa el sastre...
- Ya sabes, al final la muñeca diabólica siempre seguirá siendo muñeca... sastre y medidas férreas de lo que al "placer" se refiere.
- Prefiero la maldad de una mujer, incluso las bondades de una mujer con el mal... ¿De qué sirven los trajes cuando la piel es la medida?
-A veces vestiduras y pieles sufren de remiendos... hasta Satán sucumbe ante la costura de una mujer... de una muñeca también.
- ¡Satán jugando a las peponas! ¡Fascinante tentación!

Místicos deseos

Una melena prodigiosa que casi tapa el prodigio... Sobre el embiste, anteriormente citado, si no pone a prueba la consistencia del lecho me hace dudar de sus pretensiones. Si a una mujer se le da bien hacer habitaciones, el firme propósito de un hombre es deshacer su creación, deslegitimar su obra (no pensamos en follar sino en profanar colchones). Tengo la firme convicción de que cuando una mujer piensa deliberadamente en el amor es que la cama no está bien hecha, no le agrada totalmente, e intenta recomponer el dobladillo de las sábanas.
Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.