Archivos del blog

Tienes el corazón de una tartana vieja, como un culo de monja sin apaciguar y un afilador de cuchillos: alma y ano, gitana y gitano...

1 comentario:

  1. A mí no me gusta la aglomeración, sino el libre albedrío. Si te encontraras un portento de mujer, ¿tu corazón no iba a dar brincos?

    ResponderEliminar