Archivos del blog

El Luterano

No era calvo, lucía una hermosa cabellera allí donde se juntan los pelos del culo con las ganas de cagar, aunque nadie quería entrar a peinarlos.

2 comentarios:

  1. No tienes las armas adecuadas. A no ser que sea el marido de la peluquera, nadie entraría en esa cueva!

    ResponderEliminar