Ir al contenido principal
La libertad es una elección, una terrible elección que va en contra de nuestras limitadas posibilidades materiales, intelectuales y morales dirigidas por el sistema, hasta tal punto la libertad es esclava de sus nociones y sus atribuciones... Por supuesto, excluir y negar compete al lucro de unos pocos y esto no se contradice con encauzar y conculcar en el supuesto beneficio de la mayoría. La verdad es que no nos enseñan a ser libres sino a ser dependientes, orientando nuestras habilidades y destrezas hacia el servilismo. Con nuestras necesidades cubiertas y encubiertas la libertad es un mero trámite hacia el civismo.

Comentarios

  1. En un Estado "paterno-proteccionista" la libertad es mínima

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero te hacen creer que es ilimitada..., ellos se encargan de la redención y la pena.

      Eliminar
    2. Ahi le has dado....nosotros encima serviles y anestesiados

      Eliminar
    3. Aun así nos va a doler, ya nos está doliendo...

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

POETÍLICOS

- ¿Cruces blancas en lo rosa? Si hay satisfacción, al desastre no le importa el sastre...
- Ya sabes, al final la muñeca diabólica siempre seguirá siendo muñeca... sastre y medidas férreas de lo que al "placer" se refiere.
- Prefiero la maldad de una mujer, incluso las bondades de una mujer con el mal... ¿De qué sirven los trajes cuando la piel es la medida?
-A veces vestiduras y pieles sufren de remiendos... hasta Satán sucumbe ante la costura de una mujer... de una muñeca también.
- ¡Satán jugando a las peponas! ¡Fascinante tentación!

Místicos deseos

Una melena prodigiosa que casi tapa el prodigio... Sobre el embiste, anteriormente citado, si no pone a prueba la consistencia del lecho me hace dudar de sus pretensiones. Si a una mujer se le da bien hacer habitaciones, el firme propósito de un hombre es deshacer su creación, deslegitimar su obra (no pensamos en follar sino en profanar colchones). Tengo la firme convicción de que cuando una mujer piensa deliberadamente en el amor es que la cama no está bien hecha, no le agrada totalmente, e intenta recomponer el dobladillo de las sábanas.
Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.