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existe otra esperanza
que, hija de la quimera,
no es más que dedo hurgando
con saña de verdugo
en la llaga incurable.
"Quien lo probo lo sabe".

 
Hipogeo 


Finalmente, el tiempo del rebatimiento. Mientras dura la saña, si ya no hay consuelo en la herida, nos queda la esperanza de morir; pero el morir no es siempre buen morir. Otra cosa es entender a los verdugos y torturadores. Creo que Pandora se pilló los dedos cuando se dio cuenta que estaba escapando ese mal.

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POETÍLICOS

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Místicos deseos

Una melena prodigiosa que casi tapa el prodigio... Sobre el embiste, anteriormente citado, si no pone a prueba la consistencia del lecho me hace dudar de sus pretensiones. Si a una mujer se le da bien hacer habitaciones, el firme propósito de un hombre es deshacer su creación, deslegitimar su obra (no pensamos en follar sino en profanar colchones). Tengo la firme convicción de que cuando una mujer piensa deliberadamente en el amor es que la cama no está bien hecha, no le agrada totalmente, e intenta recomponer el dobladillo de las sábanas.
Ábrete como una flor al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie merece un tiempo de olvido... Vuela como una polilla hacia la eternidad de la luz, que no nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de abandono. El amor todavía es una quietud de sábanas limpias y un demonio que dormita desalojado de sus posesiones. Dios ha criogenizado tus lágrimas para resucitar la hermosura, y el alma despertará de su sueño para nidificar en lo alto.