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Original espíritu el de la siesta de R

Los poetas suelen ser enamorados del dolor, demasiado plenos de ellos mismos y sus quiebros. A veces me preguntó si aman a la persona u al objeto que encumbran, y observados ciertos especímenes diría que prefieren el dolor al olvido, a dar espacio a nuevas oportunidades. No sé, quizás detrás de cada poeta sólo se esconda un cobarde parapetado tras el lirismo de revivir cadáveres.

Josune

¿Es inútil tensar la cuerda del arco sin prever un lugar para la flecha? ¿Y si, de repente, el amor encontrara más vino en el poema que en la copa, más ebriedad en el verso que en el beso, más vicio y levedad en la pluma, más deleite en el presentimiento que en la caligrafía de la piel? ¿Renacer de las cenizas abrasados por un fuego que no quema y agradecer las llamas de la emotividad? De la misma manera que no hay ninguna conciencia en una poesía sin posicionamiento, tampoco en una escritura sin posesión. Si escribimos que sea para anticipar una voluntad, no para escondernos y parapetarnos tras el lirismo de revivir cadáveres.

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